viernes, 13 de febrero de 2026

La Casa del Conquistador en Zacatecas.

 

    La Casa del Conquistador en Zacatecas.


    Por Bernardo del Hoyo Calzada.

     Conocida como la Casa del Conquistador, hoy Instituto Regional del Patrimonio Mundial en Zacatecas, Centro Categoría 2, Bajo los auspicios de la UNESCO. Se encuentra ubicada en la Av. Juan de Tolosa Nº 29, antigua calle de Cuatro Cruces, y durante el porfiriato 1ª de San Francisco, junto a la Alcaicería de Gómez, en el centro Histórico de la ciudad de Zacatecas.

Su antigua construcción se remonta al siglo XVI, y se dice que fue la Casa del Conquistador y Adelantado de Nuevo México, Don Juan de Oñate y Salazar, hijo del Capitán Don Cristóbal de Oñate, fundador de Zacatecas, y de doña Catalina Salazar y de la Cadena.  Según el Profesor Cuauhtémoc Esparza Sánchez, una periodista que visitó esta ciudad por el año de 1932, encontró documentos que probaban que esta casa fue propiedad del Adelantado de Nuevo México don Juan de Oñate y Salazar, y de dicho documento, me comentó el Prof. Cuauhtémoc que correspondía al mencionado edificio, y que la dicha periodista llamada Mrs. Ruth Laughlin Beker, decía que en esta casa había nacido don Juan de Oñate.

Sobre la familia Oñate en Zacatecas, en su libro “Miscelánea Oñacina, Cristóbal de Oñate y sus Hijos”, (1987), el historiador Jorge Palomino y Cañedo resumiendo sobre la familia Oñate en la págs. 180-18, nos dice lo siguiente: “Sacaba yo las siguientes conclusiones, siempre vigentes para el historiográfico, y ellas son que Cristóbal de Oñate, varias veces Gobernador de la Nueva Galicia, o del nuevo reino de Galicia, como le llamaron  al menos durante el siglo XVI para distinguirlo del reino de la Nueva España, valiente defensor de la Guadalajara de Tlacotlán y fundador de la definitiva y actual en el valle de Atemajac, así como de Compostela de Indias, en Xalisco y además, el principal entre los cuatro fundadores de Zacatecas:

1.- Contrajo matrimonio en la Catedral de México con doña Catalina de Salazar en la Pascua de Navidad de 1549, oficiando el Ilustrísimo Señor Maestrescuelas don Álvaro de Temiño, hermano de Baltasar Temiño de Bañuelos, otro de los fundadores de Zacatecas.

2.- Que sus hijos nacieron en el Real de Pánico, cercano a Zacatecas, entre los que se encuentran los gemelos don Cristóbal y don Juan, este último futuro adelantado de Nuevo México, asimismo exceptuando a doña María de Galarza, cuya partida de bautismo se halla en el Libro II de Bautismos de Españoles, al folio 10 vuelta, del archivo parroquial del Sagrario Metropolitano de la Catedral de México, la cual a la letra dice:

“En venyte y seys del dicho mes (está entre las partidas de diciembre de 1552), don Álvaro Temiño, provisor, bautizó en Santo domingo a María, hija de Cristóbal de Oñate y de doña Catalina de Salazar, fueron comadres: doña Leonor de bocanegra, y doña María de Mérida, y doña Regina de la Cadena, y compadres: don Alonso de Montemayor, y Baltazar de Gallegos, y don Juan de Saavedra. Por El Señor Maestrescuela” (una rúbrica).

3.- Que el hijo mayor, don Hernán Pérez de Oñate, primer Mayorazgo de Oñate y encomendero de Tacámbaro y Culhuacán, nació en el Real de Pánico en agosto de 1551.

4.- que el insigne capitán, conquistador y fundador de poblaciones falleció de enfermedad, asaz repentinamente pues ni siquiera hizo testamento, en su casa de “los asientos de Oñate” en el Real de Pánico, cercano a Zacatecas, el lunes 6 de octubre de 1567, y que su cuerpo fue sepultado en la iglesia de ese lugar.

5.- que el 22 de octubre siguiente, el ilustre señor oidor y visitador general Licenciado don Francisco Gómez de Mendiola y Solórzano, cuatro años más tarde promovido a obispo de la extensa diócesis de Nueva Galicia otorgó, en la misma casa del difunto Cristóbal de Oñate en el Real de Pánico a la viuda, doña Catalina de Salazar, la tutela y curaduría de sus seis hijos menores de edad.

  Inquiría yo entonces y todavía lo quisiera saber, cuales fueron y donde están la casa y la iglesia de “los asientos de Oñate” en el antiguo Real de Pánico, y cuál fue la razón por la que ese nombre de Pánico, con el que he visto llamar dicho Real de Minas en muchos documentos antiguos, cambió al de Pánuco.

 Alegaba también que como “pocas ciudades hay en el mundo que puedan jactarse de poseer y honrar los huesos venerables de sus fundadores”, muy bien podría Guadalajara iniciar la búsqueda de los restos de Cristóbal de Oñate para traerlos a descansar, dignamente y para siempre, en la catedral que él mismo pidió que se erigiera en esta ciudad y no en Compostela.”

Hasta aquí don Jorge Palomino y Cañedo.

Con esta información se comprueba que don Juan de Oñate no nació en esta casa, sino en Pánuco, Zac. Y lo que sí pudo ser, que esta casa don Juan de Oñate la hubiera construido o reconstruido toda vez que hubiera sido la casa de Cristóbal de Oñate, en la ciudad de Zacatecas, ya que el dicho don Cristóbal tenia:  Una casa en la ciudad de México, frente en la Plaza de Santo Domingo, las encomiendas de Tacámbaro, Culhuacán, Xalisco y Macota, y en mitad, los pueblos de Acatispa, Orita, Santiago, Juilatlan, Yztapa, Matlatiquipac, Chistique y Tepetluaca, con 180 indios tributarios, todos ellos a la mitad con la corona. Y en Zacatecas trece ingenios de moler y fundir y ciento una casas de esclavos.

En el año de 1625 el Adelantado de Nuevo México don Juan de Oñate y Salazar presentó en Madrid las pruebas para ingresar a la Orden de Caballería Militar de Santiago, y el Lic. Don Gabriel de Jesús Camarena y Gutiérrez de Lariz, en el libro de Miscelánea Oñacina nos dice:

“El quinto (hijo) fue el más brillante de todos, el adelantado don Juan de Oñate y Salazar, conquistador y gobernador del nuevo México, Caballero del Habito de Santiago, casado con doña Isabel de Tolosa, Cortes y Moctezuma, hija del Capitán Joannes de Tolosa, alias Barbalonga, conquistador de nueva España y fundador de Zacatecas y de doña Leonor de Cortés Moctezuma, la cual a su vez era hija de la Princesa Tecuichpotzin (hija de Moctezuma II) y del Capitán don Hernando de Cortés, Monroy, Pizarro y Altamirano, Primer Marques del Valle de Oaxaca”. 

Por la investigación de la historiadora Mrs. Ruth Laughlin Beker, según el profesor Cuauhtémoc  Esparza Sánchez, esta casa contaba con dos pisos ya desde principios del siglo XVII, aunque no se tiene la fecha precisa de la construcción original de esta casa llamada del Conquistador, y además me comentó don Cuauhtémoc Esparza que la periodista publicó en el dicho año de 1932 un artículo en una revista, producto de sus investigaciones y de su viaje a Zacatecas, y el mismo Prof. Cuauhtémoc publicó en el año de 1983 su libro “Cinco Cartas para un Viajero”, el articulo  Casa de Cristóbal de Oñate, septiembre de 1971”.

Y continuando con la historia de esta Casa, el padre Víctor Hugo Gutiérrez García, en el año de 1999 publicó una revista titulada “Seminario Conciliar de la Purísima 1869 1999. Memorias. 130 años Formando Pastores”. Y nos dice que el Primer Obispo de Zacatecas don Ignacio Mateo Guerra fundó el Seminario Conciliar de la Purísima en 1869, y en una casa, que tiene una antigua inscripción que dice “Seminario Conciliar de la Purísima”, se encuentra en el edificio que hoy está marcado con el número 29 de la Calle de Juan de Tolosa, se comprende que en este edificio se fundó el primer Seminario.  Y más adelante nos dice Víctor Hugo basándose, en el Historiador y Monseñor Don José de Jesús López de Lara, que el segundo Obispo de Zacatecas don José María del refugio Guerra, que: “El construyó el primer edificio adecuado a las necesidades del plantel , ya que la casa donde se había efectuado la inauguración no llenaba los requisitos necesarios, además el número de los alumnos iba en aumento considerable: al principio del primer curso escolar eran setenta y seis, cuando terminaba el segundo curso, se contaban alrededor de ciento siete”, y la fecha que nos da Víctor Hugo es 1873. Estos dos primeros seminarios se pueden apreciar en la fotografía que fue tomada por los años de 1880, y en él se aprecia el primero en la calle Juan de Tolosa, y el segundo donde hoy está el Museo Manuel Felguerez. 

Después de que fue Seminario, la casa fue de varios particulares, hasta mediados del siglo XX, en la que el citado Prof. Cuauhtémoc me dice que ahí vivió y fue propietario don Daniel Kuri Breña, que escribió el libro “Zacatecas, Civilizadora del Norte”, en el año de 1944, y que por los años de 1968 a 74, la casa quedó abandonada, y a raíz de haber publicado su libro, se tomó interés por conservar esta casa, inclusive se quería demoler, y hacer un cine, y fue el Prof. con don Federico Sescosse, para que este edificio no se demoliera, y con la intervención de don Federico el gobierno compró la casa en $400,000.00 pesos, de los $500,000.00 pesos que se pretendía. Y también que ya en ese tiempo se pesaba poner una placa diciendo que aquí nació el conquistador Juan de Oñate, y yo creo que por falta de pruebas no se puso.

El año de 1981 se destinó para Obras Publicas del Gobierno del Estado, según una placa que se colocó en ese tiempo, y dice así: “Casa del Conquistador, puesta en valor por el Gobierno del Estado y destinada al Servicio Público. 20 de noviembre de 1981”.

La antigua casa Solariega Zacatecana del Adelantado, si no me equivoco debió de haber llevado el escudo de armas de don Juan de Oñate, por tener derecho a ello, ya que era Caballero Cruzado de la Orden de Santiago de la Espada, y dichos caballeros podían utilizar escudos de armas. Y ahora que ya lo conocemos, sería posible que al menos en su interior, se colocara dicho escudo para la historia de esta casa, toda vez que esta ciudad es patrimonio cultural de la Humanidad.

                                       Guadalupe, Zac. 13 de febrero de 2026.

Apéndice documental.

Del Libro del Prof. Cuauhtémoc Esparza Sánchez, “Cinco Cartas para un Viajero”, Centro de Investigaciones Históricas. Universidad Autónoma de Zacatecas. Cuadernos Universitarios I, Zacatecas 1983.

Pág. 51

Casa de Cristóbal de Oñate, septiembre de 1971.

Casi al borde del Trópico de Cáncer, a más de 2,400 metros sobre el nivel del mar y en medio de un paisaje yermo, levantaron mis primeros vecinos una colmena de casas. Piedras de metales preciosos forman sus cimientos. De tierra revuelta con ricos jales de oro, plata y mercurio son los adobes de sus muros. De cantera roja, rosa y veteada de los cerros aledaños, sus fachadas e interiores, y, de las regiones boscosas del Estado, las puertas y ventanas, vigas y tabletas de sus techos. El hierro forjado y flagelado, que completa y ornamenta sus rostros, refleja la categoría social de sus propietarios. El esquema arquitectónico es casi común para todas ellas: la puerta que conduce al zaguán y éste al patio embaldosado, enmarcado de soportales. Al centro, el brocal del aljibe --- almacén provisor en una región donde la falta de agua les diera, hasta el año de 1940, fama a sus moradores de bañarse en escalera.

Cada casa es una historia. En ella han nacido, vivido y expirado generaciones enteras. Conquistadores, mineros, evangelizadores, liberales, y conservadores, testaferros, profesionistas, avaros, idealistas, y que se yo…las han habitado. Sus patios, aposentos y corredores sirvieron de marco a los muebles virreinales primero y a los austriacos después, a los tapetes persas, marfiles, sedas de oriente, espejos franceses, cromos y esculturas italianas, y fueron también escaparate para que las bellezas locales lucieran joyas y brocados. Sus paredes han retumbado ante el grito efusivo que pregonaban haber alcanzado bonanza la veta del amo. Han trepidado ante la música de los días de fiesta. Se han cimbrado ante la metralla de la independencia, ante las reyertas de la reforma o ante el ¡Viva Villa! Del verano de 1914. Han recogido las risas infantiles y en ellas, por último, se han apagado los rezos desgarradores por los que ya no volverán.

Cada vez que se emprendía una nueva conquista se desangraban, demografía y espiritualmente, mis casa para fundar otra ciudad, y entonces sus patios, traspatios y corredores se volvían cajas de resonancias febriles y sentimentales, pues se multiplicaban en ellas el relincho de los caballos, el mugir de los bueyes, el rechinar de las carretas, el tintinear de las espuelas, el ajetreo de los mozos; el sonoro choque de las monedas de plata, la ronca voz y el taconeo de los emigrantes, la plegaria de los frailes, el sollozar de las mujeres y la risa nerviosa de los niños, que al transformarse en hombres repetirán las proezas de sus mayores.

Y después que los moradores de estas casas pacificaron las montañas de indios salvajes, que fundaron lejanos oasis de civilización y los ataron con caminos defendidos por presidios militares, que encontraron los filones argentíferos y distinguieron y demarcaron la tierra estéril de la pradera fértil, anglo-norteamericanos y franceses tocaron a sus puertas y pidieron posada. Y, ocultando en la suavidad de su voz melosa su espíritu fenicio, obtuvieron la información deseada y entonces en vez de hacer evolucionar estas tierras, premeditadamente agotaron los recursos naturales y dejaron, en vez de reservas metalíferas, cascarones, y en vez de herencia cultural, sólo huérfanos y viudas, a causa de haber ocasionado con su tecnología el desarrollo de la silicosis entre los trabajadores del subsuelo.

Cada centro de población, grande o pequeño, tiene una casa legendaria. En mi recinto son famosas las Casa Reales o de los Intendentes,[1] la Casa de Gobierno,[2] la Casa de Retegui,[3] la Casa de Moneda,[4] la Casa del Cobre,[5] la Casa de la Condesa,[6] la Casa Municipal,[7] la Casa de los Norman, en cuyo primer piso de la Calle de Abajo estuvo la estación de las Diligencias que hacían el servicio de Zacatecas a México; la Casa de los Soto, que conserva intacto su menaje porfiriano y la misma caja fuerte donde se guardaba el dinero, producto del extinto latifundio de San Juan Capistrano.  Algunas otras casas como la de la Real Caja y la de los Viadero han desaparecido. Este mismo fin siguió algunas otras como las que se levantaban también sobre mi antigua Calle Real. Ahí estuvo, por ejemplo, la casa de don Cristóbal de Oñate[8] – uno de mis fundadores -, quien a pesar de que la bonanza inmediata lo colmó de gloria y fama, en vez de volverse mezquino, como otros de su estirpe, demostró su don de gentes al invitar por medio de una campana a todo aquel que quisiera ir a sentarse en torno a su mesa y compartir el diario sustento. Su hijo, don Juan de Oñate, mestizo de sangre noble, vástago de don Cristóbal y esposo de doña Isabel Tolosa Cortes Moctezuma, hija de Juan de Tolosa, nieta de Moctezuma,[9] fue nombrado por mandato real en 1595 conquistador y pacificador de la Nueva México, por lo que “se obligó a organizar una fuerza de 200 o más hombres a sus propias expensas. Mandó el virrey que para enviarle se le diesen de las cajas reales diez mil pesos, seis mil en préstamo y cuatro mil de ayuda de costa”. Firmadas las capitulaciones, con apoyo de sus hermanos, de sus sobrinos – los cuatro hermanos Zaldívar – y de los hombres más ricos e influyentes de México y Zacatecas, don Juan inicio sus preparativos y Vicente Zaldívar hizo el reclutamiento de la gente en la capital del virreinato.

El punto de reunión fue mi Calle Real. De ella partió la caravana. Frailes, sirvientes indígenas, esclavos y una larga hilera de 83 carretas estiradas por bueyes para trasportar niños, mujeres, provisiones y familiares de los soldados colonos que formaron aquella expedición, estuvieron listos en 1596. Don Juan de Oñate salió de la casa paterna cubierto de una armadura, y al frente de los suyos emprendió la marcha fatigosa por los dilatados caminos del norte a través de territorio chichimeca. A la retaguardia de la caravana caminaban siete mil cabezas de ganado. A causa de celos, chismes, motines, deserciones “e inspecciones ordenadas por el virrey”, hasta 1598 dejó Oñate el Real de Minas de Santa Bárbara, ultima avanzada de Nueva España. “En vez de seguir por el Conchos, como los primeros exploradores”, abrió camino directo a través de llanuras y desiertos hasta El Paso del Rio Grande del Norte. “En los primeros días de abril llegó a las grandes dunas al sur de” dicho lugar. El 27 acampó a un lado de la corriente y el 30 plantó el estandarte Real del monarca español y tomó posesión formal de la Nueva México.[10]

Un hombre de letras, el capitán Marcos Farfán, que fue el primer dramaturgo que escribiera una comedia en lo que ahora son los Estados Unidos, la represento por actores soldados en las márgenes de este río. Otro capitán, Gaspar de Villagra, escribió el Diario de la expedición, en forma de poema épico. Se compone de 33 cantos y es la fuente principal en la historia antigua de Nueva México.

Luego de cruzar el río, Oñate avanzó lentamente, exploró el terreno y procuró la amistad de los nativos. Al mediar el año fundó la primera capital de la provincia, a l que “por cortesía de sus moradores” tituló San Juan de los Caballeros. Esta fue, después de San Agustín, fundada en Florida en 1565, la población más antigua de lo que hoy son los Estados Unidos. Allí celebró don Juan una “universal junta de toda la tierra” a la que concurrieron los jefes indios, quienes juraron obediencia y vasallaje al rey de España; mas hostilizado por los nativos, Oñate hubo de trasladarse a fundar San Gabriel, segunda capital de la provincia. En 1599, ya en posesión del Nuevo México, Oñate buscó minas, exploró regiones vecinas e hizo dos expediciones más. En 1601marchó con 80 hombres en pos de Quivira y llegó hasta Wichita, Kanzas, pero creyendo imprudente ir más allá, volvió a San Juan de los Caballeros y se encontró con que los colonos habían huido y lo habían acusado injustamente. Furioso, don Juan escribió al virrey y a la Audiencia desmintiendo los cargos. Durante dos años, empañada su reputación, su caso se litigó en la corte. Al final la razón le fue dada y el rey confirmó sus títulos y privilegios. Entonces jugó su última carta.  En octubre de 1604, con solo 30 hombres y dos frailes, recorrió la zona geográfica que Antonio de Espejo había descubierto. Después de muchas peripecias llegó, en enero de 1605, a la Boca del Colorado, en golfo de California; pero sin encontrar la riqueza de perlas que esperaba, ni mucho menos el Estrecho de Aniam, un paso en el nordeste, a través de Norteamérica hacia el Pacifico, en pos del cual había ido, y “convencido de que California era una isla”, retornó a San Juan de los Caballeros.[11]

Nueva México era un resumidero: las minas de Arizona estaban inactivas y los colonos, sin recursos, amenazaron con abandonar la tierra. En 1607 Oñate envió su renuncia. Pedro de Peralta, su reemplazo, una vez que se reabasteció aquí de elementos humanos y materiales, llegó en 1609 a la Nueva México y fundó en forma definitiva, otro sitio la capital, la Villa Real de Santa Fe, muchos de cuyos fundadores fueron zacatecanos o procedían de mi Real de Minas.

Y así, luego de llevar las fronteras “más allá del paralelo 35”, lograda la pacificación y puesta la estructura de la colonización y expansión españolas al norte del Río Grande del Norte, Oñate volvió a la casa paterna en mis lares, de la cual salió luego a emprender un largo litigio en busca de que se le hiciera justicia y se le reconocieran sus méritos; pero al encontrar solo pobreza y olvido, nunca más quiso volver allá.

Atentamente,

Zacatecas, la civilizadora del Norte.

 

 

          

 

 



[1] Situada en la avenida Hidalgo y construida en el siglo XVI ha sufrido remodelaciones hasta nuestros días. En ella estuvieron de paso para Guanajuato y de 20 de agosto al 5 de septiembre de 1811, las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez. Posteriormente sirvió de residencia al Doctor Prevost, pionero del protestantismo en Zacatecas. Cfr. Amador, Bosquejo, t, II. pp. 105-106, 126-127.

[2] El Padre Felipe de Santa Ana creía que en su lugar estuvo la casa de Cristóbal de Oñate. Amador dice que aquí se levantó la casa del Maestre de Campo Vicente Zaldívar Mendoza, Caballero de la Orden de Santiago y descendiente de Vicente Zaldívar Oñate, conquistador de Nueva Galicia. También perteneció al primer conde de Santiago de la Laguna, coronel de infantería José de Urquiola, quien la donó a su sobrino el minero José de Rivera Bernárdez, heredero del título, mismo que al derribarla construyó en su lugar en 1727 el edificio actual. Fue rentada a partir de 1822, instalándose en la planta baja la Oficina de renta y la secretaria de Almacenes del Estado. Finalmente, en 1834, el gobierno la compró en $40,000.00 al diputado Pedro Rivera Bernárdez y a sus hermanos. Desde el 18 de diciembre de 1829 hasta la fecha ha sido ocupada por el Poder Ejecutivo del Estado, con excepcionales intervalos. Cfr. José Dávila Garibi, La Sociedad de Zacatecas en los albores del régimen colonial. México, Antigua Librería Robledo, de José Porrúa e Hijos. 1939, 132 pp., ils., índice aparte, p.8. (Col. Biblioteca Histórica Mexicana de obras mexicanas inéditas, 13). Amador, MS., Efemérides…, p. 20. Gasca, op. Cit., pp. 68-69. En ella existe, muy incompleta, la galería de gobernadores y en el cubo de la escalera hay un mural de Antonio Pintor que representa pasajes de la historia zacatecana. Fue residencia del Ejecutivo de la Nación en enero de 1867.

 

[3] Actualmente de los Poderes Legislativos y Judicial. Cuenta la tradición, que un sábado que sopló furioso vendaval, don Manuel de Rétegui pasó toda la noche sin dormir e inclusive trato de suicidarse a consecuencia de sus deudas; que muy de madrugada fue a misa a la parroquia mayor y que cuando rogaba lleno de fe salir de sus compromisos, sintió que alguien le tocaba el hombro. Era uno de sus barreteros, que emocionado le informo que habían alcanzado bonanza. Y en efecto, así fue, por lo que llamó a la mina Negociación de Mala Noche, con cuyos fondos construyó la Casa de Rétegui. Fue miembro de la Diputación de Minería de esta ciudad y de regreso a España, vendió esta finca al Estado en $45,000.00 en 1823, por medio de su apoderado el presbítero Juan Ma. Del Valle. Bustamante, op. Cit. P. 15; Gasca, op. Cit., p. 79.

 

[4] En 1810, con fondos de los mineros de Zacatecas y debido a la escasez de moneda se estableció esta Casa de Moneda, misma que se dotó de maquinaria imperfecta. Para la acuñación fabricó un rustico troquel el señor Manuel ramos. En 1811, al entrar Rayón a Zacatecas y proseguir la acuñación, se estableció definitivamente esta Casa, la cual sufrió nuevas reedificaciones y ampliaciones en 1824 y en 1831. Clausurada en 1905 y hechas las adaptaciones del caso, el 21 de marzo de 1906 se estableció en una parte de ella la Tesorería General, otra parte pasó en 1928 a ser propiedad de las logias masónicas y lo restante, como oficinas de Carreteras del estado. Actualmente, además de la Tesorería, se encuentran en ella las oficinas del INPI, las del PRI y la Escuela secundaria de la UAZ.

[5] En ella se hacia la afinación del cobre y el vaciado de las piezas de dicho metal. Contaba con un departamento de fragua y otro para el beneficio de tierra y escobillas. MS., Ordenanzas de la Casa de Moneda…op. Cit., p. 22.

[6] Don Fernando de la Campa Cos, coronel de infantería, conde de San Mateo de Valparaíso y Caballero de la Orden de Alcántara, construyó, al despuntar el siglo XVIII, esta casa para habitación de su esposa María Rosalía Dozal Hijar de Lamadrid. La ocupó después la señora María Ana de la Campa Cos, condesa de San Mateo de Valparaíso, hija de don Fernando y misma que donó la pila bautismal a la parroquia mayor. En dicho edificio, cuya puerta principal estaba la hoy calle de Rayón, se estableció el 17 de septiembre de 1826 la primera Escuela Normal de América. Una leyenda, la de la condesa, tiene por escenario principal esta finca, parte de la cual es ocupada por un hotel.

[7] En 1802 la administración de las cajas reales de zacatecas, debido al gran movimiento comercial de entonces, construyó este edificio especial para alhóndiga. Amador, op. Cit., t. I, p. 583. Gasca, op. Cit., p. 76. Esta finca sería después depósito de tabacos, Escuela Normal para señoritas y escuela primaria. Actualmente la parte norte la ocupa un mercado y la sur la Presidencia Municipal.

[8] En septiembre de 1932, atraída por la historia de la ciudad y en busca de huellas de Juan de Oñate, estuvo aquí Mrs. Ruth Laughlin Beker, periodista y escritora norteamericana. A raíz de su visita se pensó poner una placa donde naciera, según Amador, el dicho don Juan de Oñate. Cfr. Guillermo López de Lara, “Una conquista posible”. América. Zacatecas, Méx., octubre de 1932. Ep. I a., Núm. I, pp. 19-28. Amador, MS., Efemérides, p. 11. La placa naturalmente jamás se colocó. Actualmente funciona allí la Dirección de Obras Públicas del Estado.

[9] Rivera Bernárdez, op. Cit., p. 31. Dávila Garibi, op. Cit., pp. 45-46.

[10] Alfonso Trueba, Nuevo México. México, D. F., Ed. Campeador, 1956, 55pp. Ils., p. 15. (Col. Figuras y episodios de la historia de México. Año III, Nº 29).

[11] Alfonso Trueba, Nuevo México, pp. 16-22.

domingo, 29 de junio de 2025

Nuevos hallazgos en la comarca Aztlaneca Zacatecana.

 

Nuevos hallazgos en la comarca Aztlaneca Zacatecana. 

 

Por Bernardo del Hoyo Calzada.

       En Mesoamérica según Paul Kirchhoff en 1943 definió una gran área del sur de la República Mexicana donde se desarrollaron varias culturas que geográficamente era donde había más agua de lluvia y se desarrolló la agricultura. Es un área cultural muy grande. Y fuera de esta área le llaman Aridoamérica haciendo referencia a que son tierra del semi desierto, donde cae poca lluvia al año.  

      Después los historiadores han ido modificando esta área llamada Aridoamérica hacia el norte donde han agregado la comarca de Malpaso cuyo centro es lo que se conoce como la zona arqueológica de La Quemada en el municipio de Villanueva, Zac., y otra área o zona que le han llamado la Loma de San Gabriel cuyo centro es la zona arqueológica de Alta Vista en el municipio de Chalchihuites, Zac.

     Además, han agregado otra área muy grande que le llaman Oasis América, que es en el norte del Estado de Chihuahua y Sonora y los Estados Unidos el Estado de Arizona, Nuevo México, Utah, Colorado, etc., donde principalmente se extrae la turquesa, que se comercializó en tiempos prehispánicos con Teotihuacan.

    Quiero agregar a estos sitios en la geografía de América el lugar que intitulo la comarca “Aztlaneca”, porque su centro es Aztlán en donde hoy es la laguna de La Salada, en el municipio del Fresnillo, Zac.  Esta área comprende unos 150 kilómetros por 90 kilómetros y son algunos de los sitios que aparecen en la tira de la Peregrinación del código de Boturini y también algunos sitios del plano de Sigüenza.

Estos sitios que he localizado y probado como verdaderos son:

1.- Aztlán. - (Lugar de Garzas, lugar de la Blancura o lugar de la gente de la Blancura). – Justo en el trópico de Cáncer y sus coordenadas son: N 23° 26´6´´ y W 102 52´30´´. La Salada, Fresnillo, Zac.

2.- Chicomoztoc. – (Las Siete Cuevas). - N 23° 08´13.92´´ y W 102° 56´42´´. La cañada de Linares, Fresnillo, Zac.

3.- Culhuacán. – (El monte de la torcedura o monte encorvado por otro nombre: Quinehuayan Óztotl. - La cueva de la pronta salida). -  N 23° 07´48´´ y W 102° 56´6´´. La Cañada de Linares, Fresnillo, Zac.

4.- Cuextecatl Ichocayan. - (Donde llora el huasteco o donde lloró el huasteco). – N 23° 40´12´´ y W 102° 49´48´´. Tetillas, Río Grande, Zac.            

5.- Coatepec. – Coatlicamac. - (Cerro de la Serpiente). - por otro nombre Coatlicamac. - (En la boca de la serpiente). - N 23° 41´24´´ y W 102° 49´48´´. Tetillas, Río Grande, Zac.  

6.- La presa de Coatepec. – N 23° 41´24´´ y W 102° 54´36´´. Tetillas, Río Grande, Zac.

7.- Tollan. – (Lugar de tules). - N 23° 42´52´´ y W 102° 54´18´´. Tetillas, Río Grande, Zac.

8.- Atotonilco. – (Donde hierve el agua). – N 23° 33´30.24´´ y W 103° 16´23.52´´. Saín Alto, Zac.

9.- Atlitlalacyan (Donde el agua entra en la tierra). - N 23° 27´14.4´´ y W 103° 47´3.84´´. Los Ranchos, Sombrerete, Zac.

10.- Chapultepec. – (El cerro del Chapulín). - N 23° 27´1.44´´ y W 103° 07´6.24´´. Saín Alto, Zac.

11 Tlemaco. - (Lugar del incensario o de la entrega del fuego), lugar sin ubicar entre Sombrerete, Zac. y Saín Alto, Zac.). Nota: se refiere e un extinto volcán que estaba activo hace 800 años cuando pasaron los Mexicas por ese lugar.   

12.- Estepas de Teotlalpan, Río Grande, Zac.

13.- Cuáhuilt Itzintla. – (Donde se reventó el árbol, llamados por algunos como Temoanchan). - Río Aguanaval, por Río de Medina, Saín Alto, Zac.

 

El plano de Sigüenza.

Los sitios que ya están comprobados que aparecen en el código Sigüenza son:

Atlitlalacian o Atlicalaquian.

Coatepec o Quauhtepec.

Chicomoztoc.

Chapultepec.

Y Aztlán.

      En esta comarca no incluyo la zona arqueológica de Alta vista o la Loma de San Gabriel porque considero que los Mexicas en su peregrinar hacia el valle de México no ocuparon sitios arqueológicos que habían sido saqueados y quemados por los chichimecas. Mas especifico los sitios con teocalis y construcciones como pirámides y casas de piedra y aún más con murallas como La Quemada, Villanueva Zac.

    Tanto en la Tira de la Peregrinación como en el plano de Sigüenza no se hace referencia a sitios con edificaciones y templos ceremoniales, por la sencilla razón de que habían sido saqueados, y quemados. Para esto debo decirles quienes eran los chichimecas.

    Toda esta zona los sitios que tenían templos ceremoniales y edificaciones son: Aztlán con dos pirámides, una en la isla y la otra en la zona lacustre. Y Atotonilco, en Saín Alto, Zac. en los demás sitios se han encontrado cerámica y puntas de flecha y otros utensilios, porque iban de paso y huyendo de los Chichimecas.ellos construyeron jacales o chozas, que con el tiempo fueron erosionadas y por eso ya no quedan vestigios. 

     La zona arqueológica de la Quemada, creo que al ser despoblada, saqueada y quemada sus habitantes emigraron más al sur en el cañón de Juchipila, y para el siglo XVI en que llegaron los españoles a este lugar de la frontera chichimeca en los que son las zonas arqueológicas de los peñoles o peñón de Nochistlán, El Teul, Juchipila (Las Ventanas), El Mixtón, Apozol, Zac., y Coina.    

 

Los Chichimecas.

El códice Durán,[1] nos dice sobre los chichimecas lo siguiente:

“Y los de esta parte eran chichimecas y los de la otra parte eran gigantes, los cuales llamaron quiname, que quiere decir hombres de gran altura. La gente que había en la otra parte será muy poca cuyo modo será brutal y sanguinario a quien esta nación llamó chichimeca que quiere decir “cazadores” u gente que vive de aquel oficio, agreste y campesina, llamároslos de esta manera a causa que ellos vivían en los riscos y en los más ásperos lugares de monte, donde vivían una vida bestial sin ninguna policía ni consideración humana buscando la comida como las bestias del mesmo monte, desnudos en cueros sin ninguna cobertura de sus partes verendas, andando todo el día a caza de conejos, venados, liebres, comadrejas, topos, gato montés, pájaros, culebras, lagartijas, ratones, langostas, gusanos y hiervas, raíces, con lo cual se sustentaban y toda la vida se les iba en esto y en andar a caza de estas cosas que estaban hábiles y avisados en ello, que a trueque de matar una culebra se estaban todo el día hecho un ovillo en cuclillas tras un matorral que habiéndola en el agujero que la vido entrar: peor que el gato que aguarda el ratón junto al agujero donde lo huele. Dormían en los montes debajo de los matorrales sin ningún cuidado de coger, ni sembrar, ni cultivar, no dándole pena al día de mañana comiendo lo que aquel día había sacado. Y así acudían al monte a buscar que comer, ellos y ellas como el perro al muladar donde con instinto natural halla que roer y así… cuando vivían con sus maridos llevaban el hijuelo colgado de una… de un árbol metido en una cestilla de juncos bien harto de leche hasta que volvían con la caza, estos chichimecas eran tan pocos y tan apartados unos de otros que no tenían entre si ninguna conversación. No adoraban dioses ningunos, ni rito de ningún género, ni tampoco tenían ni conocían superior, vivían en solo ley natural, sin cuidado de cosa que pena les diese.”

      De esta manera nos lo dice sobre los chichimecas Diego Durán en el siglo XVI. Y también en el siglo XVI en las relaciones geográficas de Indias, de 1585, se dice que los chichimecas eran cazadores, robadores y matadores.  

      Dentro de esta zona chichimeca debo decirles que desde muy antiguo los sitios de Alta Vista, La Quemada y Aztlán tenían pirámides o templos ceremoniales o teocallis orientados en la misma dirección que los de Teotihuacan y Tula. Hidalgo, y otros sitios arqueológicos que pertenecieron a la gran Teotihuacán y Tula, Hidalgo, que son 15° 18´con respecto al norte.

    Como nos dice la biblia sobre Caín y Abel, Caín era el envidioso que no le gustaba cultivar la tierra, sino que le robaba a Abel lo que él había cultivado, Abel que le hacía sacrifico a Dios era envidiado por Caín que lo mató. Aquí en la comarca Aztlaneca pasa lo mismo, los aztecas tenían dioses y teocalis y cultivaban la tierra, pero lo chichimecas cazadores nómadas robaban a los sedentarios Aztecas, por eso fueron desterrados de Aztlán tras un ataque que hubo muertos, como lo manifiesta que una persona de la Salada haciendo adobe blanco se encontró en la zona lacustre de La Salada una osamenta humana con una punta de flecha de obsidiana en el cráneo y un collar de jade blanco verdoso y no era un enterramiento formal, sino que ahí quedo muerto y la erosión lo sepultó. Los chichimecas utilizaban la obsidiana mientras que los aztecas el jade para hacer sus utensilios para la cazaría.

       Cuando se juntaban los chichimecas en más grupos era para atacar, saltear, robar y matar a los sedentarios y así Alta Vista fue despoblada, y tuvieron que irse a refugiar a la cañada con siete cuevas que en su idioma de los habitantes era Chicomoztoc, en lo que ahora es la Cañada de Linares, Fresnillo, Zac., estos debieron ser las tribus nahuatlacas: Xuchimilcas, Chalcas, Tepanecas, Colhuas, Tlahuicas y Tlascaltecas. Por lo que pienso que tras un ataque a La Loma de San Gabriel varias tribus que hablaban el nahua huyendo se fueron a esconder a la cañada de las siete cuevas.

      Las siete cuevas o Chicomoztoc no presentan recintos ceremoniales y pirámides, ni construcciones de adobe, parece ser que estaban escondidos de los chichimecas. Seis de las siete cuevas que existen en este lugar tienen restos de pinturas rupestres y casi todos han sido grafitados, y las más importantes han sido mutiladas para robarse piedras con pintura rupestre.

      No tengo otra respuesta de porque los aztecas abandonaron Aztlán, si lo tenía todo para vivir.

     Aztlán es un lugar dentro de una laguna salada, de ahí su nombre actual La Salada, el sitio o zona lacustre tiene más de once mil años como lo manifiesta que arqueólogos del INAH Zacatecas encontraron una punta de flecha llamada Clovis, por lo tanto, el sitio de Aztlán tiene más de once mil años de ocupación para extraer la sal.[2]

 Aztlán.  

    En todas las lagunas del norte de México hay garzas, considero que no es un lugar específico como lo es el lugar de la blancura, que es la sal. Y la gente de la blancura según el códice Durán, nos dice que los aztecas vivían de la sal, de la venta de sal.  Este sitio hasta hace unos años trabajó la sal, era una hacienda salinera, y cuando fue hacienda se construyeron albarradas para contener el agua salada y por desecación se benefició la sal. Mas bien se construyeron pilas de desecación para beneficiar la sal.

El códice Durán nos dice:

“ El año de mil ciento noventa y tres después del nacimiento de nuestro redentor… llego a esta tierra la nación y congregación mexicana la cual gente había salido (como todas las demás naciones de que ya toda la tierra estaba poblada) de unas cuevas que en número eran siete y de una tierra donde habían habitado que llaman Aztlán que quiere decir blancura o lugar de garzas y así les llamarían a esta naciones azteca que quiere decir la gante de la blancura llamándolos por otro mecitin que quiere decir mexicanos a causa de aquel sacerdote y señor que los guiaba se llamaba (Meci) de donde toda la congregación tomó la denominación, como los romanos la tomaron del primer fundador de Roma que fue Rómulo, tienen ahora otro nombre la cual heredaron del pues que poseyeron esta tierra que fue (Tenuchca) por causa del tunal que hallaron nacido en la piedra en el lugar donde edificaron su ciudad y así Tenuchca quiere decir los poseedores del Tunal.”[3]        

La sal.

En internet podemos ver que las sal siempre se ha trabajado y se ha consumido por el hombre en todas las civilizaciones. En México vemos esto:

Salinas prehispánicas: una tradición ancestral

 La sal ha sido una de las sustancias más importantes para todas las culturas, pues ha tenido un papel determinante su desarrollo por su uso como conservador y condimento natural para los alimentos. Sin embargo, su utilización ancestral, ha llevado a que este mineral traspase a otros ámbitos culturales como lo ritual y lo sagrado. En tiempos prehispánicos, la relevancia de este mineral sal quedó manifiesta en deidades como Huixtocíhuatl, diosa de la sal asociada también a la fertilidad; o por la abundancia del topónimo Ixtapan, que significa “sobre la sal”.

 Aunque en un principio la sal se recolectaba, con el paso del tiempo y debido a la importancia que tomó como tributo y bien de prestigio, las sociedades prehispánicas elaboraron ingeniosos sistemas para su producción, muchas veces basados en dos procedimientos básicos: la evaporación y cocción de la salmuera. En lugares como Zapotitlán Salinas, municipio del estado de Puebla enclavado en el valle de Tehuacán-Cuicatlán, subsiste la obtención de este mineral por medio salinas de tipo prehispánico, es decir, en piletas en las que se pone el agua salada bajo el sol para su evaporación y cristalización.”[4]

     En la historia geológica de la tierra en el periodo geológico llamado Cretáceo hace 140 millones de años parte del Estado de Zacatecas estaba en el mar hacía el este o levante como lo podemos ver en un plano de la National Geographic Magazine, titulado North America in the age of Dinosaurs año de 1993. En este plano se ve parte de San Luis Potosí y Zacatecas que estaba dentro el océano, de ahí la tierra salitrosa con grandes sedimentos de tequesquite producto del fondo marino de hace millones de años. 

    La evolución de la tierra la podemos ver en otro plano también de la National Geographic de agosto de 2007 titulado The Dividing Link, Mexico & Central America. De hace 90, 50 y 20 millones de años. en estos planos podemos ver cómo se ha ido formando la tierra y también como se ha formado el centro de México.

     Otro suceso acaecido hace millones de años o miles de años es un hecho catastrófico que es un gran bólido acompañado de más de 200 meteoritos que impactaron en lo que llamo la comarca Aztlaneca y cuyo meteorito principal que impacto en esta zona dejo un cráter de más de 5 kilómetros de diámetro y cuyo bólido o meteorito dejo un montículo que formó la isla de Aztlán.

      El Ing. Abraham Hernández Ríos y yo hemos estudiado este cráter de impacto meteórico y Abraham ha localizada más de 200 pequeños cráteres de oscilan entre 200 y 80 metros de diámetro en torno a la laguna de la Salada.

Pueden ver en la página:

https://www.google.com/search?q=crateres+de+impacto+meteorico+de+la+salada.&oq=crateres+de+impacto+meteorico+de+la+salada.&gs_lcrp=EgZja

28 de octubre de 2016.
Expediente Fresnillo - Impactos Meteóricos en La Salada.

      En tiempos del virreinato de la Nueva España y Nueva Galicia en la Salada se siguió trabajando la Sal, para las haciendas de beneficio de plata en los reales de minas de San Demetrio descubierta por los españoles el 8 de octubre de 1566 y el Real de Minas del Fresnillo, descubierta cuatro meses después el día de Santa Catarina que es el 24 de marzo de 1567.

     En La Salada se construyó un presidio militar para proteger las salinas del Rey durante el siglo XVII y en el siglo XVIII se construyó la hacienda de campo de La Salada. Además de un puente que aún existe y el camino Real de Tierra Adentro que va de San Demetrio de los Plateros a Río Grande, Zac., pasando por La Salada, la hacienda de Río de Medina y a la hacienda de Tetillas donde esta Coatepec y de ahí a Río Grande Zac., para entroncar con Cuencamé, Durango.   

      De lo que fue el antiguo teocali de los Aztecas se extrajeron las piedras para construir el camino y la hacienda, parte también en el atrio de la capilla de la hacienda de La Salada, tiene piedras meteóricas negras, producto del impacto meteórico que les sirvió a los aztecas para hacer su teocali y aun se puede ver los lineamientos del recinto ceremonial, y el enjarre o como le llaman el estuco. Quedaron en el suelo y ahora no crece la vegetación, y a un lado el polvo negro de la erosión de las rocas meteóricas.

     Tiene esta laguna y su zona lacustre restos de construcción de las pilas de desecación de muchos años de explotación de la sal.  

     En un folleto sobre las Salinas del Peñón Blanco, (S. L. P.) se nos dice:

Pero sucedió que en esos años (1838 a 1840) hubo de conocerse y aplicarse un nuevo medio, para obtener la sal, por la evaporación de la agua, que existe oculta en la tierra, cuyo método, practicado en otros países, introdujo entre nosotros el inglés D. Guillermo Pollard, planteándolo en Peñón Blanco, lo que sin duda contribuyo a estimular para la adquisición que hizo el Sr. Rubio, contando con este nuevo germen de riqueza.”[5]

       Con este nuevo invento de Pollard y durante el litigio de las salinas:

“¿Se informó el ministro, de lo que se va a aniquilar, de lo que va a desaparecer tan solo para que el Sr. Errazu entre en posesión de las lagunas de Cos? se van a destruir más de treinta asociaciones o empresas salinas, que han costado sumas cuantiosas a sus dueños y que rinden ya un producto, que excede de cincuenta mil fanegas de sal al año, que se distribuye en el comercio y la minería, acreciendo las rentas del erario, etc.”    

Estas salinas están en los estados de San Luis Potosí y en Zacatecas.

     Yo busqué en Google Earth todas las lagunas saladas y solo encontré a la Salada con restos de una isla, que me llevó a decir que era Aztlán.   En el Estado de Zacatecas existe la laguna de Chichimequillas, de Santa Ana, del Salitre, Villa Hidalgo, Zac., y en el Estado de San Luis las de Saldívar, el Salitral de Carrera, el Salitre, etc.  

  El sistema de Pollard benefició la sal con el tequesquite, o sedimentos de salinas o fondos marinos.

    En el Cerrito del Rey en la zona lacustre de La Salada hay restos de un horno para benéfico de la sal, y se han encontrado monedas de plata del siglo XVIII y XIX, y demás objetos como crucecitas de cobre o latón, esto indica que el sitio estuvo habitado, el INAH tendrá que decir la edad, cuando hagan los estudios correspondientes. 

La mina prehispánica de jade.

     Dentro de esta zona o comarca aztlaneca y como producto de impacto meteórico se encuentra en el Cerrito del Rey y cerca de este lugar una mina de jade, en la zona lacustre de La Salada, Fresnillo, Zac., y es que el impacto producido al momento del impacto elevó la temperatura a más de 1,500 grados centígrados y con la arena sílica (Arena rica en pequeños cristales de cuarzo) y la sal (cloruro de sodio) produjo al momento del impacto la fusión de estos elementos que formaron el jade que es un silicato alumínico de sodio. Debo decirles que todas las piedras semipreciosas verdes o azuladas como la turquesa, la crisocola, la malaquita, etc., tiene mineral de cobre y son productos de rocas ígneas o magmáticas, excepto el jade que es producto de la fusión de la sal con la arena sálica, y en su forma original es blanco por la sal, y las impurezas de otros metales me dan el color verde del que todos conocemos. En la salada hay jade blanco, verde, morado, café, rosa y más variados colores según las impurezas. Así tenemos y hemos comprobado el Ing. Abraham Hernández y yo, que en la zona lacustre y el los arroyos podemos ver los sedimentos marinos que de ordinario son horizontales, pues en los bordes del cráter se encuentra verticales, producto del impacto meteórico. En el lugar cerca de la comunidad de La Salada los sedimentos verticales aunque tiene color arde algunos, no tiene mucho cuarzo o arena sílica como lo encontramos en el Cerrito del Rey que tiene más de ocho franjas o sedimentos verticales pero rico en sílice y se encuentra vetas de jade, y cerca de ahí la cata de jade, donde se puede ver el escombre o material que los aztecas sacaron para seguir explorando la mina, y también debo decirles que en el Cerrito del  Rey se han encontrado dos punzones de jade para trabajar la mina, mismos que le di al Arqueólogo del INAH, Carlos Alberto Torreblanca, lo mismo un pedacito de cerámica con colores de hace mil años, que debe de estar en el INAH Zacatecas. Prueba que es una mina de jade prehispánica.

    Con esta información y una vez probado químicamente que si es jade o jadeíta debo decirles que como no soy arqueólogo no tengo permiso de excavar para saber la edad que tiene esta mina, que se encuentra casi aterrada. Y de que se extrajo y se trabajó el jade, aparte del collar de jade que se encontró una persona haciendo adobes en la zona lacustre, hay otras piezas de jade trabajadas de jade blanco y verde que se encontró mi amigo Homero Puente de San Juan de la Casimira, Fresnillo, Zac.

El embarcadero.

   Tiene además un lugar que debió de ser el embarcadero de las canoas a lanchas que utilizaron los Aztecas para moverse de la isla a la zona lacustre donde estaban los barrios. Les muestro una fotografía de sitio.  

 

    La comarca aztlaneca es pues una región que comprende la mayor parte del derrotero o la peregrinación de los aztecas – mexicas en el norte del Estado de Zacatecas.  

    Comprende esta área varias lagunas saladas, pero la única con una isla en medio es La Salada, Fresnillo, Zac., y más aun con restos o lineamentos de lo que fue un centro ceremonial con teocalis o cue, y que su pirámide fue desaparecida porque se sacaron las piedras para hacer la hacienda y presidio militar de La Salada. 

   Teniendo una vida de once mil años en que se benefició la sal para consumo humano y vender la sal a otros lugares inclusive venderla a Teotihuacán y otros lugares.

    Si un arqueólogo escarba o hace trabajos de arqueología en la zona verá que tiene mucha cerámica de distintas épocas, y podrá saberse en el futuro cuanto tiempo vivieron los aztecas en Aztlán, La Salada, Fresnillo, Zac.

    La Salada tiene mucha historia y puedo decir sin temor a equivocarme que los aztecas que vivieron en este lugar utilizaron la isla para defenderse de los chichimecas, de las bestias salvajes, y también porque en la isla había mucha piedra meteórica que le sirvieron para hacer sus templos ceremoniales. Vivían de la sal, del jade, de la cacería y de algo de agricultura. El jade les permitió hacer puntas de flecha o proyectil, navajas de jade para destazar a los animales y la piedra meteórica dura para hacer hachas de piedra para ir al río llamado ahora Aguanaval por leña, madera para construir sus jacales, madera para hacer sus canoas que le permitieron ir de la isla a la rivera y además para la cacería de aves y pesca en la laguna. El intercambio de la sal y del jade les permitía comprar granos para su subsistencia. El río que pasa junto a La Salada o Aztlán está a unos 9 kilómetros y este recorrido se puede hacer en un día.

    La cacería le permitió hacer pieles para época de frio, y el tule para hacer tapetes y vestimenta, junto con otras plantas para hacer sus sayal o tilmas, etc., todo esto se demostrará al hacer sus debidos estudios arqueológicos para determinar cómo vivían. Solo escribo lo que por lógica debió de hacer así, conociendo ya el lugar.   

   Mi estimado amigo y compañero de estudios de AFEHYAC Lorenzo Rivas escribió un libro sobre cacería y me ha dicho que había mucho que cazar, más cuando todos los animales iban a la laguna salada a lamber la sal y beber agua salada. Los animales que debieron de ir a la salada pueden ser, el mamut, el caballo, el camello, el tigre dientes de sable, el oso, jabalí, liebres, conejos, serpientes, bisonte americano o cíbolo, mapache, tlacuache, venado, borrego cimarrón, casi toda la fauna pleistocénica. Lugo que se extinguieron algunos animales como el caballo y el mamut, siguieron los búfalos o cíbolos, el puma supliendo a él diente de sable, gato montés, conejo, liebre, etc. además de las aves migratorias como las garzas, los patos, etc.

   Son varias las razones para demostrar que los aztecas vivieran por tiempo indefinido en este lugar. Por eso sugiero que fue un ataque chichimeca, se podría sacar la fecha de cuando murió el azteca, solo que la persona que encontró la osamenta humana llevó los huesos a enterrar al panteón y no hay de donde investigar la fecha por el carbono radiactivo catorce. 

   Como lo dice el códice Durán:

 Llamándoles por otro nombre mecitin que quiere decir mexicanos, a causa de aquel sacerdote y señor que los guiaba, se llamaba meci, de donde toda la congregación tomó la denominación, esto nos dice que fue Mecitin el guía o sacerdote que los sacó de Aztlán atribuyéndole la salida a su dios Huitzilopochtli, de modo que el personaje principal de la salida de Aztlán fue Meci o mexi, que durante el recorrido o peregrinación antes de llegar a Coatepec en las estepas zacatecanas o la comarca Aztlaneca, al vencer a unos chichimecas pro entre sueños su dios Huitzilopochtli les dijo que ya no se llamarían aztecas sino mexicas o mexicanos. Pero más bien tomaron los aztecas el nombre de su guía que es Mexi y de ahí el nombre de mexicanos y más aún el nombre de México.[6]  

   En Aztlán nacieron; Mexi que le dio el nombre a los mexicas y a México. Huitzilopochtli su principal dios que nació y murió en la patria de los mexicas que es Aztlán, y al momento de la huida colocaron sus restos en un envoltorio con bejucos y se lo llevaron en su derrotero hacia el Anáhuac por lo que los historiadores le dieron el nombre de Peregrinación por que iban guiados por su dios Huitzilopochtli.

    En este lugar debió de nacer también Chimalma, la Coatlicue, Malinalxochilt (hermana de Huitzilopochtli), y la Coyolxauhqui. Xólotl debió de nacer en Alta Vista, y considero que fue un jefe de las tribus nahuatlacas, no azteca.   

La salida de Aztlán.

    La tradición nos dice que su dios Huitzilopochtli les dijo Nos vamos, nos vamos, pero esto debió de suceder a una razón más fuerte para dejar su patria donde lo tenían todo, no creo que sea por sequía, ya que cerca de Aztlán había varias lagunas saladas como la laguna llamada Santa Ana y los más de doscientos cráteres que encontró el Ing. Abraham Hernández Ríos, como lo pueden ver en este reportaje que nos hizo Oscar Talamantes en Expediente X.


    Como verán no creo que sea la sequía por la que dejaron su patria los aztecas, sino que podría ser el ataque que debieron de sufrir por parte de los chichimecas. Las personas que conozcan este sitio y lo estudien me darán la razón.

   Queda claro con el códice Durán que la persona que los sacó de este lugar era Mexi o Mecitin su líder o guía, y como en la comarca era muy conocido el lugar de las Siete Cuevas (Chicomoztoc), optaron para irse a esconder a la cañada de Chicomoztoc.

 

Chicomoztoc y Culhuacán.

    Al llegar al lugar y entrar a la cañada de las Siete Cuevas o Chicmoztoc los nahuatlacas que también estaban escondidos en este lugar los recibieron y les dijeron a los aztecas que si querían que los acompañemos a buscar un buen lugar donde vivir. Y salieron todos de Chicomoztoc para irse al norte.

El códice Duran nos dice sobre Chicomoztoc lo siguiente:

El año de mil ciento noventa y tres después del nacimiento de Nuestro Redentor llego a esta tierra la nación y congregación mexicana la cual gente había salido (como todas las demás naciones de que ya toda la tierra estaba poblada) de unas cuevas que en número eran siete y de una tierra donde habían habitado que llaman Aztlán que quiere decir blancura o lugar de garzas y así les llamarían a estas naciones Azteca que quiere decir la gente de la blancura, llamándoles por otro nombre Mecitin que quiere decir mexicano a causa de aquel sacerdote y señor que los guiaba se llamaba (Meci) de donde toda la congregación tomó la denominación como los romanos la tomaron del primer fundador de Roma que fue Rómulo, tienen ahora otro nombre el cual heredaron del pues que heredaron esta tierra que fue (Tenuchca) por causa del tunal que hallaron nacido en la piedra en el lugar donde edificaron su ciudad y así Tenuchca quiere decir los poseedores del tunal.[7]           

       Los que conozcan las siete cuevas de la cañada de Linares, Fresnillo, Zac., verán que tiene efectivamente siete cuevas y no son grandes sino chicas, es por eso aclarar que desde tiempo inmemorial estuvo habitado por algunos años, y de las siete cuevas solo seis presentan pinturas rupestres, y casi todas están grafitadas. Y como se dice que no quiere decir que en cada cueva vivía una tribu nahuatlaca, sino que en Chicomoztoc era un sitio que tenía agua, pues baja agua de la sierra de Valdecañas y todo el tiempo tiene agua. No hay teocalis ni construcciones algunas, por lo que creo que era solo un escondite contra los bárbaros chichimecas.  creo que cuando legaron las tribus nahuatlacas a esconderse el lugar estaba deshabitado.

     Tiene además de las siete cuevas al fondo de la cañada el sagrado cerro de Culhuacán o el monte torcido o de la torcedura, y la parte superior del sedimento parece que la erosión movió una capa de sedimento y origino varios picos con torcedura, más aún se puede ver en este video y en fotos que algunas piedras se desprendieron de la parte de arriba del cerro de Culhuacán, con lo que confirma que el cerro encorvado esta al final de las siete cuevas (Chicomoztoc).     

  https://www.youtube.com/watch?v=kqUcgHoQ8H4

     Mi estimado amigo el Ing. Juan Gerardo Solís Sánchez de Fresnillo Zac., me mostró cuales son las siete cuevas de la cañada, y mi sobrino David Arturo del Hoyo Cortés me realizó el video.

   Entre la cañada de Linares (Chicomoztoc) y las Tetillas (Coatepec) en la travesía por las estepas zacatecanas en la comarca Aztlaneca, los aztecas llegaron al río Tolosa, por otro nombre Río Aguanaval donde aún se pueden ver sabinos o ahuehuetes donde llegaron los aztecas y las tribus nahuatlacas y colocaron el envoltorio de juncos con los restos de Huitzilopochtli debajo de un ahuehuete muy viejo que podían cinco personas abrasar al sabino y sucedió que el ahuehuete se reventó de una de su grandes ramas y su dios entre sueño a los sacerdotes aztecas les dijo que despidieran a los que los acompañan porque él quería mostrarle a ellos un lugar donde podían vivir en paz. Y en el trayecto en las estepas zacatecanas un lugar que es muy difícil de localizar, y sufrieron los aztecas un ataque chichimeca lo cual resultaron triunfadores y su dios entre sueños les dijo a los aztecas que ya no se llamarían aztecas, sin guerreros o mexicas (mexicanos), pues el señor que los sacó de su patria Aztlán era Meci y ellos tomaron el nombre de Mexicas. Esto sucedió en la comarca Aztlaneca de Zacatecas. Este es el origen la palabra México.     

Aquí surgió el rito bárbaro a Huitzilopochtli, de sacarles los corazones a los prisioneros de guerra.

Siguiendo su derrotero llegaron al monte Sagrado de Coatepec o el cerro de la Serpiente.

Coatepec.

   De la Cañada de Linares donde están las siete cuevas o Chicomoztoc junto con Culhuacán partieron las tribus nahuatlacas (que no eran siete) y los aztecas y se fueron rumbo al Monte Sagrado de Coatepec.

Mandó en sueños a los sacerdotes que atajasen el agua de un río que unto allí pasaba para que aquella agua se derramase por todo el llano y tornase y tornase en medio aquel cerro donde estaban porque les quería mostrar la semejan de la tierra y sitio que les había prometido hecha la presa se derramó aquella agua y se tendió por todo aquel llano haciendo una gran laguna la cual cercaron de sauces, sabinas, álamos. Pusieron la llena de juncia y espadañas, empezase a inhibir de pescado de todo género de que en esta tierra se cría. Empezaron a venir aves marinas como son patos, ansarce, garzas gallardetas de que se cubrió toda aquella laguna con otros muchos géneros de pájaros que hay en día la laguna de México, tiene y cría. Hinchándose así mismo aquel sitio de flores, flores marinas, de carrizales los cuales se hicieron diferentes géneros de tordos, hurracas, varios colorados, otros amarillos que con su canto y chirriado hacían gran armonía y alegraron tanto aquel lugar y puso se tan ameno y deleitoso que olvidaron los mexicanos con este contento del sitio que su dios les prometió no siendo este mal de muestra y dechado de lo que iban a buscar. Dijeron que aquel lugar esta bueno que no querían irse de allí a buscar más delite del que tenían, empezaron luego a cantar y bailar con cantares apropiados y compuestos a la frescura y lindeza del lugar. oído por su dios   Huitzilopochtli como aficionados. Muchos de la compañía cuyo caudillo de aquella murmuración y concierto era Huitznava. Una señora que llamaban Coyolxaus (Coyolxauhqui) no querían pasar adelante, sino que enamorados de aquel sitio decían Aquí es tu morada (Huitzilopochtli) a este lugar eres enviado aquí te conviene ensalzar tu nombre en este cerro (Coatepec).   

Continua.

“…les concedió gozar del oro y de la plata y de todos los demás metales, de piedras preciosas y de las plumas de diversos colores ricas y resplandecientes y de las ricas y preciosas mantas y de cacao y de todos lo demás que en este nuevo mundo se crie, etc.

“…y para que sepan todos que a mí solo han de obedecer, dicen que vieron el rostro del ídolo en aquel punto tan feo y tan espantoso con una figura endemoniada que a todos puso espanto y terror. Cuentan que a media noche estando todos en sosiego oyeron en el lugar que llaman Tcotlachco, y por nombre Tzompanco que eran lugares sagrados dedicados a este dios, un gran ruido en el cual lugar venida la mañana hallaron muertos a los principales movedores de aquella rebelión juntamente a la señora que dijimos se llama Coyolxuch (Coyolxauhqui), y a todos los abiertos por los pechos y sacados solamente los corazones de donde se levantó aquella maldita opinión y seta de que  Huitzilopochtli no comía sino corazones y de donde tomo principio de sacrificar hombres y abrirlos por los pechos y sacarles los corazones y ofrecérselos al demonio y a su dios Huitzilopochtli.

Visto por los mexicanos el riguroso castigo que su dios había hecho contra los inculpados y asombrados del espantoso ruido que en ejecución del castigo habían oído aquella noche y a su dios tan feroz y enojado recibieron grandísimo temor y espanto y no parando aquí el enojo de Huitzilopochtli para mostrar su braveza y furor. Manda a sus ayos y sacerdotes que abran y deshagan los reparos y tomas de agua que habían hecho con que el agua estaba represada y que la dejasen seguir su antiguo curso, los mexicanos hozando hacer otra cosa quitaron y deshicieron los reparos y presas que tenían las aguas y dejaron la correr contra todo el torrente de su voluntad por el descanso y refresco que de aquellas aguas les redundaba mantenimiento, pero por no incurrir en la ira de su dios. Tuvieron por bien de posponer todo consuelo, deshecha la laguna se empezaron a secar los carrizales y espadañas y secarse los árboles y frescura y a morirse los pescados y ranas y todas las demás sabandijas que el agua engendra de que esta gente se aprovecha para su mantenimiento, empezaron a irse las aves marinas y a quedar aquel lugar tan seco y sombrío como antes estaba. Visto por los mexicanos el destrozo y esterilidad en que el lugar donde ellos pensaron que había de ser México quedaba, determinaron de consultar a su dios sobre lo que querían hiciese confiando del que ya estaría apaciguado con el determina miento de sangre y furor pasado considerando que la naturaleza del tiempo desase los enojos y ablanda los corazones y así consultando mando alzasen el real y pasaren a Tula lo cual fue luego hecho.

   Entraron en Tulla los mexicanos el año 1168 donde estuvieron muy poco tiempo y de allí se pasaron a Atlitlalacpan (Atlitlalacian), y de allí vinieron a Tequexquac donde estuvieron algunos años, etc.

Chapultepec.

   Después de recorrer por varios años llegaron al cerro de Chapultepec, así no lo dice el códice Durán.

“….y vinieron a parar a un cerro que se dice Chapultepec donde no con poco tenor y sobre salto asentaron su real y hicieron sus chozas y guijos y fortaleciéndose lo mejor que pudieron consultaron a su dios para pedir aviso de lo que debían de hacer, respondió su dios que esperasen el suceso y que a su tiempo les avisaría y que muy presto verían lo que estuviesen muy aparejados y a punto porque no era aquel el lugar que había el elegido para su morada que cerca de allí estaba porque primero tenían gran contradicción de dos naciones de gente que esforzasen sus corazones.[8]

     Este cerro tiene un enorme chapulín en su acantilado a un costado del dicho cerro mirando a Saín Alto o a Atotonilco.  Y es conocido desde tiempo inmemorial como la sierra de Chapultepec. Tiene arriba del cerro una zona arqueológica de modo que los mexicas estuvieron viviendo ahí por varios años. Y arriba también tiene un manantial de agua y en temporada de lluvias son varios lugares donde baja el agua como lo consigna los códices.  Y además tiene una bajada de agua como lo consigna los códices de Durán y Tovar, y el nacimiento de un río que ahora se llama Aguanaval.

En el plano de Sigüenza solo se ve el cerro grande Señor de la Comarca y a su alrededor las estepas zacatecanas, y no es el lago de Texcoco sino estepas, y no es agua porque en el sitio de Aztlán el agua esta representado de otra manera.  

Los castillos de hielo.

    Este es un tema del que no me gusta hablar, pero para mayor comprensión de los sitios de la comarca Aztlaneca debo decirles lo siguiente:

     Chapultepec el cerro de la ciudad de México no tiene un enorme chapulín como el de la sierra de Chapultepec de la comarca Aztlaneca. 

    Los investigadores se basaron no el chapulín, sino por el venero de agua o manantial de agua que sirvió para que los mexicas construyeran un acueducto a Tenochtitlán, y no todos los códices tienen el manantial, pero si tienen todos los códices un chapulín arriba del cerro como lo presenta el Chapultepec de la comarca Aztlaneca.

  Fue un error en decidir que este cerrito donde los españoles construyeron una capilla a San Miguel fuera el Chapultepec de los Mexicas.

     Y de este lugar hicieron su derrotero o ruta partiendo de Chapultepec a la inversa y hacia el norte, poniendo nombres a varios lugares sin pruebas algunas, como por ejemplo Atlitlalacian que quiere decir donde el agua entra en la tierra. y sin embargo en Atlitlalacian del Valle de México no tiene un lugar donde en agua se sumerge o entra a la tierra como el Atlitlalacyan de la Comarca Aztlaneca de Zacatecas.

Pueden ver este video que me hicieron Cheque Sifuentes y Pedro Pablo Rodríguez de B 15, Fresnillo:

https://www.google.com/search?q=atlitlalacyan&oq=atlitlalacyan&gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyBggAEEUYOTIGCAEQRRhAMgcIAhAAGO

Atlitlalacyan. Los Ranchos, Sombrerete, Zac.

 

   Mi amigo Mario Francisco Mendoza Morales, que fue ferrocarrilero y conoce muy bien el Anáhuac y el centro de México, me ha dicho que en el Atlitlalacian del Estado de México no tiene un lugar donde el agua entra en la tierra.

    Esto lo dedujeron una vez partido su camino hacia el norte y así le tocó después de varios lugares marcar a este lugar como Atltlalacyan o Atitalaquia, Estado de Hidalgo.

    Aunque ellos mismos dicen que:  Atitalaquia es un topónimo náhuatl, viene de 'atl', -agua-, 'talaquia' -entrada- y 'n' -lugar-, "lugar donde se mete el agua" o "resumidero". 

   Este lugar del estado de Hidalgo no es el lugar por donde pasaron los mexicas al Anáhuac. Y así siguieron construyendo castillos de hielo, solo al azar fueron poniendo nombre de los sitios que aparecen en los códices.

 Coatepec.

El arqueólogo Fernando López Aguilar encontró un cerro con dos pirámides arriba del cerro y siguiendo la ruta Mexica de los códices aseguró que encontró el Coatepec de los Mexicas, en el Estado de Hidalgo, en Huichapan. Pero no presenta una serpiente como el Coatepec de la Comarca Aztlaneca en el Estado de Zacatecas.

En un tiempo se pensó que una presa cercana debió de ser la que construyeron los mexicas, pero ya se descartó esto.

En Huichapan, Hidalgo, no existe una presa construida por los mexicas en el cerro de Coatepec. Sin embargo, el cerro de Coatepec (también conocido como Hualtepec) es un lugar de gran importancia en la mitología mexica, donde se cree que nació el dios Huitzilopochtli. Aunque no hay evidencia de una presa construida por los mexicas, el cerro se encuentra en un entorno que pudo haber favorecido la creación de cuerpos de agua, como lagunas o represas, que pudieron ser utilizadas por los habitantes de la zona”. 

   Otro sitio en la geografía mexicana por la cual dicen o más bien volvieron a construir castillos de hielo es el situar Culhuacán, Chicomoztoc y Aztlán en el cerro ahora llamado Culhuacán en los municipios de Cortázar, Guanajuato, llamado en un tiempo Teo Culhuacán - Chicomoztoc. Por principio de cuentas el arqueólogo Julio Jorge Celis Polanco dice que es el cerro de Culhuacán porque tiene una joroba arriba del cerro cuando debería de tener un pico encorvado como lo tiene el Culhuacán de la Presa de Linares, Fresnillo, Zac.

Segundo dice que en sus laderas tiene a las siete cuevas, y sin embargo en el cerro tiene más de trescientas cuevas, pero, dice que son siete las más importantes y les ha llamado o tienen nombre a cada una de las siete cuevas. Cuando debería solo tener siete cuevas, de ahí el nombre de Chicomoztoc, como lo tiene el Chicomoztoc de la Linares, Fresnillo, Zac., en la comarca Aztlaneca en Zacatecas.  

Tercero y es por el que se basa para construir su castillo de hielo y es el genoma humano por el cual es insiste que tiene a Chicomoztoc y Culhuacán en Guanajuato, y sin embargo sus estudios no pueden ser satisfactorios una vez que hecho las pruebas mitocondriales o como él dice, que se tomaron muestras con algunos huesos del templo mayor de la ciudad de México y los compararon con personas del bajío en Guanajuato. Cuando primero se debería de asegurar que esas muestras fueran de verdad de los Mexicas, y no de otro pueblo de Mesoamérica.  Tenochtitlan tiene restos humanos de todos los rincones de Mesomérica que fueron esclavizados y sacrificados a su dios Huitzilopochtli.

    Y otra cosa más al decir que Aztlán es una isla en el lago de Yuriria, Gto., en la que afirma que una pequeña isla es Aztlán, y más aún que la blancura se debe al excremento blanco de las garzas. Pero no tiene un centro ceremonial como lo tiene La Salada, Fresnillo, Zac., en la Comarca Aztlaneca.  Ni tan siquiera los barrios que aparecen en los códices. Solo cimientos de un cuarto y varias garzas, que donde quiera hay.

  Sobre Tollan o Tula de los mexicas debo decirles que fue un gravísimo error el situar a Tollan en Tula, Hidalgo. En muchos lugares hay tules. El error de los investigadores, historiadores y arqueólogos que construyeron otro castillo de hielo fue que en un congreso Americanista votaron para decidir cuál era el verdadero Tollan de los Aztecas Mexicas, y votaron entre Teotihuacan y Tula Hidalgo, y decidieron que era Tula Hidalgo el verdadero Tollan de los Mexicas en su camino al Anáhuac. Hagan de cuenta que se echaron un volado con una moneda haber si era águila o sol. Así de esta forma se construyeron castillos de hielo en torno a los Mexicas.  Y ni que se diga al mencionar la patria de Quetzalcóatl, cuando Quetzalcóatl es solo un relieve en piedra en el monte Sagrado de Coatepec, en Tetillas, Río Grande, Zac. en la Comarca Aztlaneca.      

 

Nuevos hallazgos en Coatepec.

    Estos nuevos hallazgos los realizamos recientemente el 6 de junio de 2025 en Coatepec, Tetillas, Río Grande Zac., mi hermano Antonio, el Sr. explorador don Mario Francisco Mendoza Morales de Torreón, Coah., que, por su inquietud de haber encontrado un jaguar en el Monte Sagrado de Coatepec, fuimos a investigar y encoramos varias cosas que quiero comentarles;

   Encontramos ya tres cabezas humanas en el monte de Coatepec, dos cabezas de Jaguar, un águila y el Sr. Mendoza encontró un montículo que podría ser el lugar donde tenían los Mexicas un teocali improvisado y marcaría el lugar donde vivieron los aztecas-mexicas cuando arribaron a Coatepec, y es casi enfrente donde construyeron su represa por orden de su dios Huitzilopochtli. 

   Al principio de nuestras investigaciones sobre el monte de Coatepec mi estimado amigo Víctor Hugo Ramírez Lozano me dijo haber visto una enorme serpiente arriba del cerro de Tetillas. 

     Después encontré más preciso la serpiente y tiempo después un rostro humano en la boca de la serpiente.

     Se que de distinto lugar se pueden encontrar cosas sorprendentes y esta vez que fuimos los tres, mi hermano Antonio del Hoyo Calzada, mi amigo Mario Francisco Mendoza Morales y yo, decidimos explorar todo el cerro y buscar el jaguar que tanto me dijo Mario Mendoza, si vimos el jaguar y por supuesto le tomamos bastantes fotos, luego decidí tomar una foto panorámica de modo que se vieran las dos tetillas, y encontramos casi del otro lado del cerro otra enorme cabeza humana que sobresale de la enorme serpiente, donde nos tomamos varias fotos. Siguiendo a tomar fotos de la otra tetilla llamada por los mexicas Cuextecatl Ichocayan o donde lloró el huasteco.

    Durante la travesía me preguntó Mendoza porque donde lloró el huasteco, y se me ocurrió decirle lo que a otras personas le dijo en calidad de broma que era porque cuando mataron a la Coyolxauhqui su novio o esposo lloró su muerte. Que debió de ser el huasteco su novio o esposo de la Coyolxauhqui. Y entonces me dijo Mendoza que podría ser un a buena leyenda y parecida a la leyenda de los volcanes en el Valle de México con los volcanes del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl. No se me ocurrió otra cosa. Habría que inventar una leyenda parecida a las leyendas de los volcanes del Anáhuac.

    De regreso a la tetilla grande o Coatepec, vi otra cabeza humana saliendo de la serpiente, que confirma una vez más el nombre de Cuatlicamac, en la boca de la serpiente. Y luego mi hermano Antonio localizó un águila, justo debajo de la serpiente y finalmente encontré otro rostro de un enorme jaguar. Por lo que considero verdaderos hallazgos en el monte mágico, monte sagrado.

    Para los que no me quieran creer semejantes hallazgos vallan a Coatepec en la Comarca Aztlaneca y se convenzan por si mismos de que nos son castillos de hielo, sino son pruebas verídicas, naturales y verdaderas. Sería muy difícil encontrar en la geografía mexicana pruebas de una comarca Aztlaneca como la que les he expuesto. Si alguien la encuentra entonces considerare que he construido castillos de hielo. 

Pueden ver en mis blog.          

https://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2025/05/la-montana-sagrada-del-dios-serpiente.html

domingo, 18 de mayo de 2025

La montaña sagrada del dios Serpiente.

 

 

https://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2024/05/el-monolito-cuatlicamac.html

miércoles, 29 de mayo de 2024

El monolito Cuatlicamac.

 

 

 https://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2023/09/aztlan-chicomoztoc-y-quetzalcoatl-en.html

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Aztlán, Chicomoztoc y Quetzalcóatl en Zacatecas.

 

 

https://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2023/08/el-posible-origen-del-escudo-nacional.html

lunes, 28 de agosto de 2023

El posible origen del Escudo Nacional en México.

 

 

 

https://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2022/05/el-alto-relieve-de-quetzalcoatl.html

domingo, 29 de mayo de 2022

El alto relieve de Quetzalcóatl.

 

 

https://bernardodelhoyoc.blogspot.com/2022/05/chichimecas-en-el-altiplano-zacatecano.html

viernes, 6 de mayo de 2022

Chichimecas en el Altiplano Zacatecano.

 

https://historiadeladiocesisdezacatecas.blogspot.com/2019/06/chicomoztoc-linares-fresnillo-zac.html

lunes, 17 de junio de 2019

Chicomóztoc – Linares, Fresnillo, Zac.

 

 

https://historiadeladiocesisdezacatecas.blogspot.com/2019/05/aztlan-la-salada-fresnillo-zac.html

martes, 28 de mayo de 2019

Aztlán- La Salada, Fresnillo, Zac.

 

https://historiadeladiocesisdezacatecas.blogspot.com/2019/05/aztlan-en-territorio-zacatecano.html

martes, 21 de mayo de 2019

¿Aztlán, en territorio zacatecano?

 

Guadalupe, Zac., domingo 29 de junio de 2025.

 

2° parte.-  

 

El Estado de Zacatecas ahora ya cuenta con los sitios prehispánicos de los Aztecas -Mexicas siguientes:

Aztlán. - Lugar de Garzas, lugar de la Blancura o de la Gente que vive de la Blancura, que es la sal. Por eso fue fácil localizar Aztlán, por buscar entre más de 20 lagunas saladas entre los estados de San Luis Potosí y Zacatecas, cual tenía debería de tener una isla y está fue La Salada, Fresnillo, Zac.  Buscado por más de 500 años en la que el tlatoani Moctezuma 1° de este nombre mandó a sus sacerdotes buscaran el lugar de sus antepasados que es Aztlán, la tierra de donde habían salido y no lo encontraron. La patria de los aztecas se perdió en la geografía mexicana y fueron muchos los intentos por encontrarla, sin embargo, lo que pasó fue que fue en un lugar en la inmensidad del semi desierto zacatecano que fue encontrada. A base de investigaciones no arqueológicas, sino geográficas y geológicas, como encontrar cráteres de impacto meteórico por el Ing. Abraham Hernández Ríos, de la comunidad de la Salada, que encontró varios cráteres de impacto meteóricos ya comprobados y cuyo centro de ese bombardeo de meteoritos fue el cráter de unos cinco kilómetros de diámetro que formó la laguna de la Salada, y casi en el centro formó una isla que es el meteorito que formó el cráter. Los que buscaron Aztlán y no lo encontraron creyeron encontrarla en Nayarit en la isla de Mexcaltitán, pero no era el Aztlán de los Aztecas. Y la Salada ahora no presenta una isla sino una península porque la erosión de las aguas y el aire fueron tapando la laguna y la isla que tenía. Por eso fue difícil encontrarla, pero al comprobar que era una isla producto de un impacto meteórico, encontrada por el Ing. Abraham y el que esto escribe, vimos que tenía muchos restos de cerámica superficial y que era parte de comprobar su autenticidad como una isla que había sido habitada. Y tiempo después me confirmaría que si lo es porque vista con un dron pude ver que tenía alineamientos o piedras que era el basamento de un teocali o pirámide superpuesta. Porque las piedras de lo que fue la pirámide se utilizó para hacer el casco de la hacienda de la Salada y las casas. Por eso era muy difícil de encontrar en la geografía de México una isla con una pirámide. Siguiendo con las investigaciones se encontraron en la zona lacustre tres sitios arqueológicos que son los barrios. Uno de ellos tenía una pirámide, y en sus cimientos mucha cerámica de distintas épocas, pero ese es trabajo para los arqueólogos. El otro bario fue sin lugar a dudas en poblamiento de la comunidad de la Salada, porque al parecer tiene al menos dos tumbas de tiro prehispánicas. Y el tercer sitio o barrio azteca, es el llamado Cerrito del Rey, que también tierne alineamientos de antiguas construcciones, mucha cerámica y puntas de flecha y sobre todo una mina prehispánica de jade blanco y verde. Donde hemos encontrado punzones para trabaja l mina, puntas de flecha de jade blanco y verde, al menos dos catas con su debidos terreros o piedra que se sacó de la mina. Lo que fue un horno para la sal. Etc.

Chicomoztoc. – En torno a Aztlán, se buscó y pronto fue localizado en la cañada de la Sierra de Valdecañas, en el sitio de la Presa de Linares, Fresnillo, Zac. un sitio con siete cuevas. Esto en el verdadero Chicomoztoc, y se comprueba por el hecho de tener al fondo de la cañada el monte torcido de Culhuacán, con una cueva en su centro como lo muestran los códices. Estas siete cuevas me ayudó a localizarlas el Ing. Solís, el Payayas, de Fresnillo, Zac. seis de las siete cuevas tiene pinturas rupestres, y en la principal se encontró un águila explayada y abajo una serpiente. Tiene además otra águila un sol y varias figuras más. 

Culhuacán o Quinehuayán Oztotl. - La cueva de la pronta salida. -  El cerro de la torcedura o monte torcido. – le han llamado como el lugar de los abuelos, la cueva de la eminente salida, etc., también creyeron encontrarla por arqueólogos en el monte de Culhuacán en el Estado de Guanajuato y sin embargo el volcán de Bajío tiene más de trescientas cuevas y dicen que son siete las más importantes, cuando debería de tienes solo siete, como las tiene el Chicomoztoc zacatecano. Además, su monte de Culhuacán tiene una joroba, en vez del monte torcido como lo tiene el Culhuacán zacatecano.    

Cuahuitl Itzintla. - o Temoanchan. - Es el lugar donde se reventó un ahuehuete o sabino. – El sitio exacto es muy difícil de localizar, pero en lo que es el rio Aguanaval, que antiguamente se llamó Río de Medina y mas antes el rio de Tolosa o paso de Tolosa, en por donde ahora es Rio Florido, al norte del Fresnillo. Este lugar aparece en varios códices y el códice Boturini dice que era un árbol que cinco personas con las manos extendidas lograban abarcarlo. Ahí cuando colocaron a su dios Huitzilopochtli se reventó el árbol.  Es un rio que nace parte en la sierra de Chapultepec y atraviesa parte del norte de Fresnillo y su desembocadura es en la laguna de Torreón, Coah.  Presumo que los aztecas sacaron mucha madera para construir su jacales o casas y su teocali, además durante el virreinato se sacó mucha madera de sus sabinos para construir la hacienda de Río de Medina y el Fresnillo, Zac., y este lugar o rio se localizo por tener aun varios sabinos viejos de mas de mil años.

Teotlalpan. - En la llanura, en la estepa. - estepas áridas o tierra de los Dioses. – el lugar preciso también es difícil de localizar, pero esto ocurrió entre el rio de Medina y Tetillas en las estepas zacatecanas, antes de llegar al cerro de Coatepec.   

Cuextecatlichocayan (lugar en el que lloró el cuexteca). – Este cerro aunque ya se localizo anteriormente junto con el de Coatepec, ahora encuentro un nuevo hallazgo que al final les comparto.

 

Coatlicamac .- El cerro de la Sapiente. – Fácil de localizar, es nada más buscar un lugar con dos cerros y uno de ellos tiene una enorme serpiente en la parte de arriba del cerro, y este cerro es la tetilla grande del municipio de Río Grande, Zacatecas, que efectivamente tiene una enorme serpiente en su acantilado. no esta por demás y demostrado que Coatepec tiene una enorme serpiente, y en ella emerge una figura humana que es Quetzalcoalt o el Dios Serpiente. ademas tiene otros dos rostros fuera de la serpiente o en la boca de la serpiente, tiene ademas un montículo donde tenían el teocali al pie del monte Coatepec, por ese se refiere las crónicas antigua como el cerro de Coatepec, y cerca de el nacimiento de un río y restos de una presa antigua que cosntruyeron y destrulleron los mexicas.   

 

Tollan. - Lugar de Tules. – Entre el cerro de Coatepec, que es los cerros de Tetillas y Atlitalacyan, en el rio donde aun hay tules. Que pudiera ser la comunidad de la hacienda Tetillas, Rio Grande, Zac.   

 

Atitalaquia o atlitalacyan.- Donde el agua entra en la tierra. – este sitio ya ha sido localizado y está en la comunidad de Los Ranchos, en el municipio de Sombrerete, Zac.

 

Tlemaco. - Lugar del Incensario. - o lugar donde es entregado el fuego. – En el municipio de Saín Alto antes de llegar a Sombrerete hay un cerro que debió de ser un volcán y debe de ser Tlemaco, el lugar donde humea el cerro o una fumarola, debió de ser cuando posaron los mexicas.

 

Atotonilco. - Lugar donde se caliente el agua. – Este lugar ha sido localizado y esta en el municipio de Saín Alto, Zac., conocido actualmente como Atotonilco.

 

Chapultepec. – Cero del chapulín. – Es el cerro que domina todo el valle de la zona aztlaneca conocido actualmente como la Sierre de Chapultepec, y este entre los municipios de Saín Alto y el Fresnillo. En el códice Boturini aparece el cerro con un chapulín arriba del cerro y abajo parece nacer un rio, y efectivamente el Chapultepec zacatecano tiene en sus faldas el nacimiento del río Aguanaval, aunque en México el cerro de Chapultepec tiene el nacimiento de un rio o un manantial en sus faldas, de ahí la confusión, porque el de la ciudad de México no presenta un chapulín en su cerro y además es muy chiquito, en cambio el Chapultepec zacatecano es el cerro mas alto que domina el valle y además tiene en su acantilado un enorme chapulín.   

 

El Cuextecatlichocayan o el cerro donde lloró el huasteco, quiero decirles primero que encontré el cero de Coatepec hace algunos años, no fui a explorar este cerro y ver el porque de su nombre nahual, pero el pasado 4 de octubre en que nos llevó Cheque Sifuentes con unas personas de la Boquilla de Abajo, del municipio de Cañita de Felipe Pescador, para aclarar la cuestión de limites de los dos municipios de Rio Grande y de Cañitas, primero resulta que la tetilla donde lloro el huasteco y parte de la tetilla de Coatepec, pertenecen al municipio de Cañitas de Felipe Pescado, y en este viaje en cierto ángulo vimos que en la parte de arriba del cerro tiene efectivamente un rostro de un hombre que llora o afligido, que lo vieron los mexicas y le dieron el nombre de Cuextecatlichocayan, por la imagen que presenta el cerro. Este extraordinario hallazgo que ocurrió este dicho día de 4 de octubre de 2025, comprueba una vez mas que estoy en lo cierto, que efectivamente el cero donde lloró el huasteco es este de la tetilla del municipio de Cañitas de Felipe Pescador, y así los municipios en las que he encontrado el derrotero de los Aztecas – Mexicas son: Fresnillo, Saín Alto, Sombrerete, Río Grande y Cañitas de Felipe Pescador.

Es como he dicho que se va formando como un rompecabezas el encontrar los sitios verdaderos y poniéndolos en un tablero o rompecabezas y es como cada pieza del rompecabezas debe de ir exactamente acoplado. O colocado en su sitio.

Estas ahora comprobado este cerro que si es de la tira de la peregrinación Mexica que menciona el códice Boturini.           

 

 




[1]“Historia de las Indias de Nueva España e Islas de la tierra firme” (Diego Durán 1537 – 1588), pág. 6  

[2]  https://www.gob.mx/cultura/prensa/el-descubrimiento-de-una-punta-clovis-confirma-la-presencia-de-los-primeros-pobladores-de-america-en-zacatecas.

[3] Códice Durán.

[4] INAH, Gobierno de México. 
Coordinación Nacional de Difusión - Dirección de Medios de Comunicación - INAH 

[5] “Documentos Importantes relativos a las ordenes que Expidió el Ministerio de Hacienda en 9 de julio y 16 de agosto del corriente año, Ratificado el Contrato de Compra y Venta de Las Salinas del Peñón Blanco y Comprendiendo en él, las lagunas de Cos y Santa Ana, Zacatecas, impreso por Mariano Mariscal, 1862. Pag, 17.  

[6] Códice Durán.

[7] Códice Durán, Historia de las Indias de Nueva España e Islas de la Tierra Firme.

 pág. 8. 

[8] Códice Duran, pág. 11.  

 

 



Plano del siglo XVI en la que aparece el cerro de San Miguel , ahora Chapultepec.
 
 
 
La Sierra de Chapultepec con su chapulín en el acantilado, en Sain Alto, Zac.   
 
 

Chapultepec con un enorme chapulín.  
 

En el monte Coatepec y al fondo donde Lloró el Huasteco.   
 
 
 
Mapa de Siguenza  
 
  



 
El rio Aguanaval comienza en la Sierra de Chapultepec, como muestro de color azul, y es que en el códice dura se ve que sale un río del monte de Chapultepec.   
 

El trópico de Cancer en el estado de Zacatecas y en la Comarca Aztlaneca, donde podemos ver que Aztlan, y Chapultepec estan en el trópico de Cancer.   
 
 
 

La Coyolxauhqui en el monte Coatepec, lugar donde fue decapitada y arrojada al vacio y cayó descuartizada.
 La diosa Luna  Coyolxauhqui
 



    
 
 
 
 
 



 
 Atlitalacian en Los Ranchos, Sombrerete, Zac.
 
 
 




 
 El Monte Sagrado de Colhuacán en la cañada de Linares, Fresnillo, Zac.
 


Punta de flecha Clovis encontrada en La Salada y data de mas de 11,000 años de antigüedad.   
 
 

 
En lo que fue la isla de Aztlán, podemos ver aún los lineamientos o cimientos del teocai de los aztecas  
 
 


En la zona lacustre de La Salada podemos ve lo que fue un teocali o piramide orientada igual que las piramides de Teotihuacan, erta uno de los barrios aztecas en Aztlán.   
 
 




 
en el monte Coatepec en la tetilla grande podemos ver una enorme cabeza, y justo atreas una serpiente. que es Cuatlicamac en la boca de la serpiente  
 
 
 









   
 
 
 
  Relieve de un águila volando encontrada por mi hermano Antonio del Hoyo Calzada en las faldas de Coatepec.    
 
 
      Relieve de un águila volando encontrada por mi hermano Antonio del Hoyo Calzada en las faldas de Coatepec.
 
 
   Jaguares o cabezas de jaguares en el Monte Sagrado de Coatepec.
 
 
 
 
 
   Jaguares o cabezas de jaguares en el Monte Sagrado de Coatepec. 
 
 
 
  Relieve de un águila volando encontrada por mi hermano Antonio del Hoyo Calzada en las faldas de Coatepec.     
 
 
  Relieve de un águila volando encontrada por mi hermano Antonio del Hoyo Calzada en las faldas de Coatepec.
 
 
  El cerrito en las faldas del Monte Sagrado de Coatepec, podría ser el lugar habitado en su estadía por los Mexicas en este lugar.  
 
 
 El cerrito en las faldas del Monte Sagrado de Coatepec, podría ser el lugar habitado en su estadía por los Mexicas en este lugar.  
 
Con Cheque Sifuentes, el cronista de Río Grande, Zac. don Arturo Castillo, El Ing. Gerardo Solís (El Peyayas), y Bernardo del Hoyo Calzada.
 





La cabeza de jaguar. en el Monte Sagrado de Coatepec. en la foto: El Sr. Mario Francisco Mendoza Morales.  
 
La cabeza de jaguar. en el Monte Sagrado de Coatepec. en la foto: El Sr. Mario Francisco Mendoza Morales.  
 
  
Los resultados químicos de Jade de la Salada, Fresnillo, Zac.    

 
 
 La Comarca Aztlaneca. 
 
 
 
Este lugar es donde se aprecia lo que fue el muelle o embarcadero en la isla de Aztlán. en la foto mi hermano Arturo del Hoyo Calzada, mi cuñada Lorena Cortes Tovar y dentro de la laguna (Sin agua) mi sobrina la escritora Diana Isis del Hoyo Cortes.  
 
Continuo.  

         Un estimado amigo en un medio de comunicación dijo un comentario sobre los recientes hallazgos en La Salada del municipio de Fresnillo, Zac., lo siguiente: “En La Salada ni corcholatas hay”. Y el Ing. Abraham y mi hermano Antonio junto con el pintor Pablo Chávez Román cuando encontrábamos una corcholata en la zona lacustre de La Salada decíamos hay que guardarla para enseñarla a N. N. y decirle mira si hay corcholatas en La Salada.

     El sitio de la Salada que fue despoblado por los aztecas debió de ocurrir hace más de ochocientos años, se llevaron lo que pudieron acarrear, y lo que dejaron el tiempo y la erosión acabaron con Aztlán. Y como es una olla por el cráter de impacto meteórico todo va al centro de la laguna y queda sepultado. Apenas se notan muros de lo que fueron las pilas de desecación del tiempo de la hacienda salinera.  Los lugareños se han encontrado varias puntas de flecha y otros utensilios que usaron los Aztecas y también algunos intrépidos chichimecas que pasaban por ahí cazando animales y aves. El tiempo casi borro todo y como he dicho la pirámide o teocalli desapareció al llevarse las piedras para el casco de la hacienda. La persona en cuestión y cualquier otra persona ve con razón que en La Salada no hay nada importante como para hacer un reportaje del lugar. La revolución que acabo con las haciendas dejo en ruinas los cascos de hacienda y hoy solo podemos ver muros y casas grandes en ruinas.

Ante esto era muy difícil encontrar Aztlán en la geografía mexicana. No había a la vista pirámide alguna y otra cosa que ayudo para no encontrarla era que con la erosión la que fuera una isla ahora forma parte de la zona lacustre y no había una isla. Se que por más de 500 años se ha buscado la patria de los aztecas y no se había encontrado. El hallazgo casual me ha llevado, no solo a encontrar la isla de Aztlán, sino también sus lineamientos o basamento del teocalli sino también su puerto o embarcadero que prueba que en esta laguna salada se utilizaron por parte de los aztecas las canoas, chalupas o lanchas para trasladarse de la isla en dirección al cerrito del Rey que era quizá el barrio mas importante debido a que ahí existen aun los sedimentos o vetas de jade.  Además, puedo decir sin temor a equivocarme que este era el más concurrido y poblado barrio de Aztlán.  Además, en lo que hoy es el casco de la hacienda de la Salada se han encontrado al menos dos tumbas de tiro, o sepulturas de los nativos de este lugar hace cientos de años. ya no hay restos humanos en las tumbas pues han sido saqueadas de tiempo inmemorial.       

He tratado de dejar todo como estaba para que los arqueólogos si es que logran ir a explorar el sitio puedan hacer su trabajo y que no digan que he saqueo el sitio. He denunciado cuatro veces el sitio al INAH y he entregado trabajos de mis investigaciones al INAH de México y creo que han depositado mi trabajo engargolado al cesto de la basura. Esto me ha ocurrido y por eso pongo evidencias en mi blog para las futuras generaciones.

Aztlán no solo es una isla sino una comarca con sitios y montañas donde habitaron y recorrieron los Aztecas en su derrotero hacia el Anáhuac. Los arqueólogos del INAH no creen en verdades solo en mitos y yo no he usado mitos, solo verdades.       


 
 
 
 
Las tetillas de los municipios de Río Grande y de Cañitas de Felipe Pescador, Zac.  
 
Las tetillas de los municipios de Río Grande y de Cañitas de Felipe Pescador, Zac.   
 
Las tetillas de los municipios de Río Grande y de Cañitas de Felipe Pescador, Zac.   
 
Las tetillas de los municipios de Río Grande y de Cañitas de Felipe Pescador, Zac.   
 
 
 Las tetillas de los municipios de Río Grande y de Cañitas de Felipe Pescador, Zac.  
 
 
el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  
 
 
 
 el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  
el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  
 
el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  
 
 

el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  

 
 el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  
el montículo donde estaba el teocali de los mexicas, al pie del cerro de Coatepec.  
 
 
 
 
Códice Boturini. 
 
 
 
Códice Mexicanus. 

Códice Mexicanus. 


 Códice Mexicanus. En este codice podemos ver que los dos cerros el de Coatepec y el de donde llora el huasteco estan juntos, justo como estan el las tetillas de los muinicipios d erRío Grande y de Cañitas de Felipe Pescadfor, Zac. 
 
 
 
 
Las prersas que construyeron los aztecas y reconstruida por los españoles ambas hoy en dia derrumbadas o destruidas.   
 
 

 

 



 
 

 
 
 
 

 
 



 
 
 

 




 

 


 
 

 
 
 
 
 

 
 
 
 
 

 
 
 








 Cuextecatlichocayan (lugar en el que lloró el cuexteca).
 
 
 
 
 Cuextecatlichocayan (lugar en el que lloró el cuexteca).
 
 
 
 
 
 
 
 Cuextecatlichocayan (lugar en el que lloró el cuexteca).
 
 
 
 Cuextecatlichocayan (lugar en el que lloró el cuexteca).