domingo, 20 de mayo de 2018

La Alameda de Zacatecas.


 La Alameda de Zacatecas.

 Por Bernardo del Hoyo Calzada.

Al igual que en la ciudad de México, la Alameda de Zacatecas fue creada a unos cinco años de la de México en el siglo XVIII, allá por el año de 1781, el historiador Salvador Vidal nos dice que esta Alameda fue construida por el Gobernador don Francisco García Salinas, pero, el historiador Ernesto Lemoine Villicaña en su libro sobre Zacatecas, nos dice que por el año de 1781, se construyó un Paseo en las inmediaciones de la negociación minera de Quebradilla, y así se le conoció por mucho tiempo, el nombre de alameda se le dio con el tiempo, por la gran cantidad de álamos que tenía, porque ahora no tiene ni uno solo, yo creo que se le debería llamar como en su inicio, el Paseo de Zacatecas.
La negociación de Quebradilla todavía existía a fines del siglo XIX, y en su lugar se construyó la casa del Gobernador Jesús Arechiga, como se pueden apreciar en algunas fotos. Hoy instalaciones del I.M.S.S.

Planos de la Alameda.


Plano de Joaquín de Sotomayor publicado en el libro del Conde de Santiago de la Laguna don José de Rivera Bernárdez hacia 1732. 


Detalle del Plano de Sotomayor donde se aprecia la Capilla de indios de Chipinque, hoy Chepinque, la mina de Quebradilla y la Capilla de la Concepción.


Detalle del plano de Bernardo de Portugal, del año de 1799 donde se ve el arroyo de Quebradilla y la Alameda representado por unos árboles, con la letra N. la Capilla de Chepinque y abajo la Capilla de la Concepción.



Detalles de dos planos del año de 1834 publicado en el “Museo Mexicano”, de la Alameda de Zacatecas ya tapado el arroyo y demarcado con una alustrada que todavía se conserva. El plano fue publicado en México por Ignacio Cumplido.


Plano completo de la ciudad de Zacatecas que se publicó en el libro “Museo Mexicano” por Ignacio Cumplido hacia el año de 1834.



Detalle del plano de la Ciudad de Zacatecas realizado por el Profesor de Primera Letras Francisco Santini del año de 1873, sin publicar de la colección de don Federico Sescosse, donde se aprecia la Alameda con la Hacienda y Mina de Quebradilla, la Hacienda y Mina de Carnicería y el Jardín Morelos. La calle del Chepinque, hoy Av. Torreón. Calle del Gorrero hoy Av. Juárez. Y frente al Jardín Morelos el callejón del Espejo.


Detalle del Plano de Santini, de la Alameda en el centro histórico de la Ciudad de Zacatecas.



Croquis de la Ciudad de Zacatecas por el Ing. Luis Correa publicado por Nazario Espinosa en 1894.


Plano conocido por el de Pankhurst.



Detalle del plano publicado por orden del Gobernador Lic. Eduardo G. Pankhurst, realizado por los Ingenieros Luis C. Espinosa y Francisco López. y con la cooperación del Ing. Luis G. Córdoba. Año de 1908. Donde se aprecia los nombres de las calles colindantes de la Alameda. Como son: calle de Quebradilla, calle del Chepinque, Crucero de la Concepción, Jardín Morelos, Pingorongo y Avenida Juárez. Se aprecian el Kiosco y las dos fuentes en la Alameda.  











Panorámica de la Ciudad de Zacatecas y detalle de la Alameda. Es la panorámica más antigua que se conoce probablemente 1860, sin fecha ni fotógrafo.












La mina de Quebradilla.


Fotografía de la hacienda de “Quebradilla” publica en el libro de Geografía Escolar, del Prof. Zenaido Rodríguez.

Esta mina de Quebradilla situada al sur de la mina El Edén, es una de las más antiguas de Zacatecas, se encuentra en los registros de minas de 1550 que junto con los nombres de unas 152 minas que publicó el Dr. José Enciso Contreras en su libro de “Zacatecas en el siglo XVI”. 
En 1834 Carlos de Berghes en su descripción de la Serranía de Zacatecas al hablar de la mina de Quebradilla, nos dice que Don José de la Borda y Marcelo José de Anza en al año de 1775 tomaron a su cargo la negociación de Quebradilla y vencieron las aguas a toda costa, (desaguaron la mina) y por ultimo les produjo como 2.000,000 de pesos. Después Don Fermín de Apezechea se dedicó a trabajar con el mayor empeño y ocupó como 2,550 personas.
    Empleados en el interior de la mina.
Mandones……………………………..45
Barreteros y peones……………..…1,172
Atecas y manteros……………………108
Paleros y andantes…………………….90
 
     Empleados en el exterior.
Administrador, mandones y escribientes…….32
En los malacates…………………………….144
En los corrales………………………………..55
En las fraguas…………………………………95
Carpinteros…………………………………..645
Patio de desecho…………………………….127
Albañiles………………………………..……30




Fotografía de la mina de Quebradilla publicado en el libro del Ing. Jesús Huerta.

Había además 800 caballos para el movimiento de las maquinas, que consumían anualmente 18,000 fanegas de maíz y 80,000 arrobas de paja, y la mina producía semanariamente de  6,500 a 7,000 cargas de frutos con una memoria de gastos de 18 a 20,000 pesos.
Por los años de 1865 la Negociación de Quebradilla trabajaba varias minas y una de ellas en el cerro del Grillo llamada el Grillo, hoy “El Edén”
En el siglo XIX Don Trinidad García en su libro “Los Mineros Mexicanos” nos dice que el 10 de junio de 1871 se incendió la mina.
La Negociación de Quebradilla abandonó sus pertenecías en el Grillo, y anos después se formó la Negociación de Nueva Quebradilla y en el Siglo XX la Negociación del El Edén trabajo esta mina de Quebradilla.



Fotografía de la Hacienda de Quebradilla. Donde hoy está el Seguro Social. 




Otro detalle de la Hacienda de Mina de Quebradilla.


La mina Nueva Quebradilla.
En el año de 1905 cuando era gobernador del estado Genero G. García con objeto de abastecer de agua a la ciudad, pidió a la negociación de Nueva Quebradilla la adquisición de agua potable del socavón de “Esperanza” para distribuirla al público en 4 hidrantes que se instalaron en la Alameda y con una tubería que se hizo venir de los Estados Unidos del Norte



Postal de la Mina “La Nueva Quebradilla” de Zacatecas




Fotografía panorámica de la ciudad de Zacatecas y al fondo la Alameda, de la Colección de don Federico Sescosse. 



Detalle de la panorámica de Zacatecas donde se ve el Jardín Morelos, la Alameda, la Hacienda y Mina de Quebradilla y la Nueva Quebradilla.



 Acercamiento a la negociación de Nueva Quebradilla, donde hoy podemos ver algunos vestigios de esta construcción, atrás de la Biblioteca Mauricio Magdaleno. 



Fotografia panoramica tomada desde un helicoptero por el fotografo Lopez. Cuando todavia no se construia las instalciones del Seguro Social. Y se estaba construyendo hacia 1963 la Union Ganadera Regional. Y todabia se obserba en la alameda el Monumento a la Bandera, al fondo la Hacienda de Quebradilla y la Nueva Quebradilla.




Ruinas de la negociación de Nueva Quebradilla.




Panorámica de Zacatecas donde se aprecia la Alameda el Cerro del Grillo y la Catedral.
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Detalle de las haciendas y minas de Quebradilla y arriba la Nueva Quebradilla.




Otra Panorámica de la Ciudad de Zacatecas.




Detalle de la Fotografía de la panorámica tomada desde la Bufa y se aprecia la calle Quebradilla, la hacienda de Quebradilla y Nueva Quebradilla. 


Panorámica de la Ciudad de Zacateca hacia 1926 que se encuentra en el Museo Pedro Coronel cortesía de don Guillermo Tovar de Teresa.




Detalle de la Alameda de Zacatecas.




La hacienda y mina de Carnicería.



Ruinas de lo que fue la mina y hacienda de Carnicería. Al fondo la Catedral.


San Diego Tonalá Chipinque. 
 NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE CHEPINQUE.
 Una de las imágenes antiguas de Nuestra Señora la Virgen María que aún se conserva en esta ciudad de Zacatecas, propias para los festejos de Semana Santa es sin lugar a dudas la Imagen de Nuestra Señora de la Soledad de Chepinque. En el estado de Zacatecas hay varios Santuarios dedicados a la advocación de la Soledad de Nuestra Señora, y son: El de Nuestra Señora de la Soledad de Jerez, Nuestra Señora de la Soledad de Sombrerete, y Nuestra Señora de la Soledad de Villanueva. En esta dicha ciudad existe una pequeña Capilla dedicada a esta advocación y le da nombre a una colonia que se conoce con el nombre de Lomas de la Soledad.
      Existió un Santuario en Zacatecas que con el título de “Nuestra Señora de la Soledad de Chepinque” estuvo ubicado desde el siglo XVII en el barrio de indios de Tonalá Chepinque, en la alameda, donde hoy se encuentra la Unión Ganadera. Y estaba a cargo de los padres Agustinos, que también tenían en su templo una capilla dedicada a esta advocación, y así mismo los padres Franciscanos en el convento de San Francisco, que sacaban dicha imagen en procesión, junto con la cofradía del Santo Entierro, el Viernes Santo.
       Para la historia de esta imagen que aún se conserva en un crucero del Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, presento un documento que dice lo siguiente:
     El presbítero Juan José Espinosa residente en Zacatecas manifestó el 9 de noviembre de 1825 lo siguiente: “en Guadalajara hice la carrera literaria desde gramática y  filosofía hasta concluir los mayores en la Universidad, donde recibí los grados menores en artes y jurisprudencia canónica y civil, terminando con la practica en los estudios.” Entre otras cosas menciona que en el Colegio de San Luis Gonzaga enseñó artes a la juventud. Y continua diciendo, “entre los objetos que ocupan mi atención, singularmente lo es la bellísima y portentosa imagen que se venera con el título de Nuestra Señora de la Soledad del Chepinque. Esta sagrada Imagen de María esta arrimada en un lugar inferior de la capilla de la Concepción, porque su propio Santuario, después de mal formado en sus principios, el tiempo lo constituyo en una próxima amenazante ruina. Poco más de dos años me estreche con el Señor Cura Don Joaquín María del Valle para que me permitiese emplear mis influjos en el reparo del Templo, anuente a mis deseos: al mayordomo Bonifacio Ramírez natural del Chepinque y a mí, nos concedió su  licencia para reedificárselo a la Santísima Virgen con las limosnas que tenía en su poder y las que en la ciudad e inmediatos alrededores se colectaren. Así ha permanecido la obra desde abril del año anterior hasta la presente. Yo apersonándome con los piadosos y también firmando los recibos de los que conecta el mayordomo a beneficio de sus viajes y tareas. No ha sido bastantes estos arbitrios; y así la obra ha pasado. Lo que se adelantó en hacer es: el cimborio de nuevo, reforzar las paredes, siete u ocho arcos nuevos: Queda por concluirse tres bóvedas que deben echarse abajo y renovarlas: Poner en mejor forma la torre: construir por lo menos cuatro campanas para adornarla: La sacristía también está bien despreciable: Un cementerio aunque corto pero aseado no debe excusarse. Todo esto es necesidad, todo esto falta. No hay otro arbitrio en la estimación de caudales y demérito de las minas sino tomar el partido de solicitar de la devoción de los fieles las limosnas que su amor a la beatísima Virgen le ofrezcan para su templo.”
      La capilla de la Concepción aunque en ruinas, aún se conserva y está ubicada en la Alameda, y el Santuario de la Soledad y su panteón ya no existen.



Detalle del Plano de Bernardo de Portugal hacia 1799. Donde se aprecia la catedral la Plaza Mayor, San Agustín, la capilla del Colegio de San Miguel de los Mil Ángeles Marianos, en el numero 9 la plaza de Villarreal hoy Independencia. La Merced Nueva y enfrente la Santa Escuela hoy Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, y arriba la Alameda, con las capillas de la Concepción y del Chepinque, el arroyo que no estaba aún embovedado y la mina de Quebradilla, con una I.



Detalles del plano de 1799 de Portugal de las capillas de Concepción y del Chepinque. En el número 26 la hacienda de Chepinque, y los arbolito representan el Paseo construido hacia 1780.




Detalle de la fotografía panorámica más antigua de la ciudad de Zacatecas, donde se aprecia la capilla de Chipinque antes de ser demolida, quizá por Miguel Auza.


Pintura de la Alameda por Cleofás Almanza. Se aprecia la balaustrada de la Alameda hacia fines del siglo XIX. La ruinas de la mina de Carnicería y al fondo la de San Marcos.



Ruinas de la antigua capilla de Nuestra señora de la Soledad de Chepinque.



Ruinas de la Capilla de Chepinque.


El Panteón de Chepinque o Chipinque.
En su interior tiene a la Unión Ganadera de Zacatecas, antiguamente tenía la capilla de Chipinque. Este lugar fue utilizado por panteón de la ciudad por el Gobierno del Estado y en él se sepultó al ilustre don Francisco García Salinas en el año de 1842. Todavía estaba el monumento con una escultura de bronce que le servía de cimera, y a principios del siglo XX se recorrió el mausoleo de García Salinas unos metros al centro del Cementerio para abrir la calle de quebradilla, y años después se le puso el nombre de Av. Torreón. Este monumento fue destruido una vez pasado los restos de Don Francisco García Salinas al Panteón de la Purísima, al mausoleo que la familia del Hoyo (José Luis del Hoyo) había vendido al Gobierno del Estado para honrar a sus hombres ilustres. Y por el año de 1967 fue trasladado el monumento a la Bufa. Del mausoleo solo quedo la escultura de bronce del dicho don Francisco García Salinas que fue llevada a un nicho de la escalinata del Antiguo Instituto de Ciencias fundado por el mismo, ahora Prepa 1 de la U. A. Z. que todavía se puede ver en ese edificio.

El panteón de Chepinque se ubicaba en donde hoy está el edificio de la Unión Ganadera Regional de Zacatecas, en la Alameda J. Trinidad García de la Cadena. Este panteón tuvo su origen allá por el año de 1580, cuando se fundó el barrio de Indios del Chipinque, y se le construyó una capilla con la advocación de Nuestra Señora de la Soledad de Chipinque, conocido este barrio después como de Chepinque. Fue fundado con la cofradía del Dulce Nombre de Jesús y Soledad de Nuestra Señora, cita o perteneciente al Convento del Señor San Agustín de las Minas Ricas de los Zacatecas, en el lugar más acorde para el trabajo de la famosa mina de Quebradilla que ya existía desde 1550.
Como en todos los lugares de la cristiandad era costumbre el enterrar a los difuntos dentro o fuera de los templos, en los atrios, y en este pueblo de indios los cofrades tenían por obligación acompañar a sus difuntos al funeral y al entierro. Por eso creo que desde muy antiguo existió este cementerio.
De los camposantos o cementerios que tubo esta ciudad a en la primera mitad del siglo XIX, son el de la Parroquia Mayor (hoy Cátedra, en lo que era el atrio), el de la Merced (hoy escuela Enrique Estrada), el de la Bufa, (en el atrio del Santuario de Nuestra Señora del Patrocinio), el de San Francisco (hoy Museo Rafael Coronel, aún quedan algunas lapidas), el de Santo Domingo (en su pequeño atrio tenía un cementerio), el de San Agustín (quedan en la petroteca Agustiniana unas lapidas), el de San Juan de Dios (hoy hospital de San José), el de Mexicapa, el de Jesús (también en su atrio que podemos ver algunas lapidas), y con motivo del Colera Morbus se hicieron los del Refugio (desaparecido, estaba por la estación de Ferrocarril)),  el de Bracho (desaparecido), y el de Chepinque (también desaparecido). Y uno a extramuros de la ciudad en el Colegio de Guadalupe (donde hoy está la capilla de Nápoles). Por mencionar solo algunos.
El aludido Panteón de Chipinque fue el más célebre en su tiempo porque alojo a uno de los personajes más importantes de Zacatecas don Francisco García Salinas.
Don Francisco García Salinas murió en su hacienda de campo de San Pedro Piedra Gorda e 2 de diciembre de 1841, a las siete horas veinte minutos de la noche del jueves a la edad de 55 años doce días a consecuencia de una afección pulmonar, y fue depositado su cadáver en la capilla de su hacienda.  En el año de 1842 se trasladaron los restos de don Francisco al panteón de Chipinque, el traslado se realizó los días 26, 27 y 28 de julio
Sus exequias y funerales se les comisionaron al Sr. Diputado D. Casimiro Cenoz y al Lic. D. Joaquín Calderón, y otras personas que pasaron a la hacienda de S. Pedro para la exhumación del cadáver que se hallaba depositado en una bóveda de la capilla de la misma hacienda. El día 26 se depositó el cajón con los restos de don Francisco García Salinas en otro de plomo que se cerró herméticamente, y los dos acomodados en un tercero de madera forrado exteriormente con terciopelo negro, cuyo lustre hacia que resaltaran más los adornos amarillos que lo guarnecían. El cortejo se dirigió a Guadalupe, Zac., acompañado de diez Dragones del Regimiento de Veracruz.
En Guadalupe se había dispuesto a la entrada una mesa con sobrepelliz negro , y una vela en cada una de sus esquinas, y cuatro cirios en blandones que correspondían  al nivel de aquellas, fuera de la mesa: esta se alzaba en el centro de un arco de luto elegantemente dispuesto, que rodeaba en silencio un numeroso concurso: apoca distancia del arco estaba dispuesto un coche de respeto que se hacía notable por el gusto con que se adornó: lo tiraban dos soberbias mulas grullas enlutadas con plumajes negros. Luego pasaron los restos de don Francisco a la capilla de la portería del convento. Al día siguiente se colocaron los restos en  el templo del Colegio en una pira que despedía un torrente de luz por la simetría abundancia de cera que ardía en toda ella. A las tres de la tarde se trasladaron sus restos a Zacatecas, y en el templo de San Juan de Dios le hicieron otro responso solemnísimo en otra pira de mucho gusto y elegancia, porque formaba una especie de pabellón en cuya altura sobresalía una majestuosa y elevada cúpula adornada con un sombrero, un bastón y una espada. Dentro del pabellón se colocó el féretro. Al día siguiente pasaron el féretro a la Parroquia Mayor de Zacatecas, en la que se encontraba en el centro un magnifico y elegante túmulo de nueve cuerpos superabundantemente iluminado y adornado por los cuatro frentes con algunas poesías escritas en grandes óvalos de lienzo.
Después que se celebraron las exequias con gran pompa y lucimiento y de un responso,  a las cinco de la tarde se condujeron al sepulcro, en el cementerio del  Chipinque.
Nos dice don Joaquín Calderón en el folleto <<Descripción de la traslación de las cenizas del Excmo. Señor D. Francisco García y de los honores fúnebres tributados a su memoria en los días 26, 27 y 28 de julio de 1842. Zacatecas. Impresa por Aniceto Villagrana”>>. pág. XII.  La Iglesia y cementerio del Chipinque está a extramuros de la ciudad en una altura que domina la alameda de 5 a 6 varas por lo desigual que es todo el terreno; extendiéndose el cementerio en una longitud de oriente a poniente 25 varas, y de latitud en la parte que ocupaba el sepulcro, que es todo el lado derecho de la entrada, más de 8 varas, cuyas dimensiones componen un cuadrilongo circundado de verjas de hierro, trabadas a media distancia con trece pilastras de cantería adornadas con porrones de la misma piedra de exquisito gusto. En el centro de este cuadrilongo se eleva sobre un sócalo de elegante y sencilla arquitectura, la urna sepulcral cuya tapa sostiene el busto de bronce dorado del Sr. García que sacó en yeso de su mismo cadáver el cirujano D. Tomas Jenkin y el que sirvió al Sr. Director de la casa de moneda D. Mariano Moreno para dirigir su construcción, la que según los inteligentes es de mucho mérito. La altura del sepulcro es de cinco varas una cuarta y amas de sus labrados de piedra que lo adornan, tiene a uno y otro costado de la urna una espada y un bastón entrelazados con un laurel todo de bronce dorado y sobre piedra de mármol blanco: las cabeceras en la parte en la parte que están las inscripciones del día del fallecimiento del Sr. García y del en que se colocaron sus restos, son también de mármol: en los costados del sócalo, están incrustadas dos grandes piedras de mármol negro, cuyo lustre resalta más con los epitafios que contienen esculpidos con letras doradas de tamaño proporcionado al todo del edificio que es del orden dórico. El epitafio latino, obra del Sr. Cura D. Mariano Esparza, y que he traducido libremente, es el siguiente: Los restos mortales del esclarecido gobernador de Zacatecas D. Francisco García conocido en toda la Republica por sus virtudes, descansan en esta urna. Amante de la libertad sin licencia crió riquezas de que usó no en provecho sino en el del pueblo que gobernó”.
Nos sigue diciendo el licenciado Joaquín Calderón autor del mencionado folleto: “Es de sentirse que no tengamos en esta capital artistas litográficos para aumentar este cuaderno con una estampa del sepulcro, cuya vista desde el centro de la alameda por los antiguos cipreses que lo rodean es sublime, y se presenta a los ojos aun de los pocos inteligentes todo el genio artístico del Sr. D. Santiago Guzmán que lo dibujo”. 
El Prof. Historiador Salvador Vidal nos dice que el 20 de noviembre de 1907, a noción de la H. Asamblea Municipal, se exhumaron los restos venerables del señor García Salinas, para ponerse en una urna nueva, por el estado ruinoso en que se encontraba el antiguo sepulcro del Chepinque. Fueron re- inhumados en un sarcófago decente, como a un metro de distancia del antiguo monumento. Esto con el fin de ampliar la calle de Quebradilla y el Chepinque. (Ahora Av. Torreón).
Por este tiempo don Nazario Espinosa imprimió una litografía del Cementerio del Chepinque, después el Pintor Manuel Pastrana hiso una pintura del Mausoleo de García Salinas, y su hija Otilia Pastrana realizó otra pintura basada en la litografía de Nazario Espinosa del Cementerio de Chepinque. También encontré en la colección Federico Sescosse algunas fotografías del Panteón de Chepinque, y una fotografía estereoscópica del sepulcro de García Salinas, que corresponde a fines del siglo XIX. Y algunas más tomadas por mi tío José David Soto Calzada, que vivía frente a Chepinque.
El martes 14 de septiembre de 1943, se volvieron a exhumar los despojos de García Salinas, y se depositaron con todo respeto y devoción en el Panteón de la Purísima en el mausoleo de los Hombres Ilustres de Zacatecas. La efigie de bronce de don Francisco García Salinas pasó al Instituto de Ciencias fundado por el, hoy Preparatoria 1 de la U. A. Z. y en su lugar se hizo un nuevo monumento a García Salinas, también ya desaparecido.
 En 1963 se destruyó el célebre panteón de Chepinque, para hace la Unión Ganadera.
El 16 de septiembre de 1967 en tiempos del gobernador Rodríguez Elías se pasó el mencionado mausoleo de los Hombres Ilustres del Panteón de la Purísima  a la Bufa.




Fotografía estereoscópica del primer monumento a don Francisco García Salinas en el panteón del Chepinque.



Fotografía publicada en una revista, del monumento a don Francisco García Salinas en el Chepinque.




Acuarela de Manuel Pastrana del Monumento a don Francisco García Salinas, en el Chepinque, y al fono la Alameda de Zacatecas.



Pintura al óleo de Otilia Pastrana, hija de don Manuel, del Monumento a don Francisco García Salinas en la Alameda, basado en un grabado.



Grabado publicado en una revista periódica, del Sepulcro del Sr. D. Francisco García en el Cementerio de Chepinque. Colección de don Juan Francisco Rodríguez hijo del historiador don Zanaido Rodríguez. La efigie de don Francisco en bronce hoy está en la escalinata de la Prepa 1 de la U. A. Z.



Fotografía de la Av. Torreón, donde se aprecia la columnata del sepulcro a García Salinas. Colección: Escobedo Olmos. 


Av. Torreón. Colección familia Escobedo Olmos.




Fotografía del pórtico del Panteón del Chepinque. Col: Sescosse.

Gavetas en el Panteón de Chepinque. Colección de Federico Sescosse Lejeune.




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Gavetas destrozadas por el año de 1963 cuando desapareció el panteón de Chepinque. Foto de José David Soto Calzada.





Ruinas de la capilla de Chepinque, foto Bernardo del Hoyo Calzada.


Fotografía aérea tomada desde una avioneta por José David Soto Calzada. Colección Bernardo del Hoyo Calzada. se aprecia cuando están construyendo el Templo de Fátima por los años 1950s, ya está la Normal y al Fondo la Alameda que tiene el Monumento a la Bandera.


Segundo monumento a Don Francisco García Salinas en la Alameda.
 En el lugar donde estaba su mausoleo se puso por los años de 1942 un monumento también a don Francisco García Salinas que fue destruido y el lugar quedó vacante, por varios años hasta la destrucción del famoso panteón de Chepinque por un Presidente Municipal. Y don Federico Sescosse traslado la famosa portada de la Hacienda de San Mateo a las nuevas instalaciones de la Unión Ganadera Regional de Zacatecas.


La Capilla de la Concepción.
No se tienen datos precisos de la construcción de esta capilla, que se encuentra en ruinas en la Plazuela del Estudiante, entre el callejón del Estudiante y la Alameda Trinidad García de la Cadena, de la ciudad de Zacatecas. Solo se conservan: la portada, el cubo de la torre, puerta de cantera para subir al coro y el arco de lo que fue el coro. Actualmente se está construyendo un Bar, dentro de lo que fue la capilla, no hubo interés por parte de los propietarios para conservar la capilla.
De las pocas referencias  que existen sobre esta capilla una es la que cita el Conde de Santiago de la Laguna en su libro de 1732 titulado “Descripción breve de la Muy Noble y Leal Ciudad de Zacatecas”, Otra se encuentra en el plano realizado en 1729 y publicado en 1732 por Joaquín de Sotomayor, en el que se puede apreciar el dibujo de una capilla que ostenta el nombre de “San Diego” en el lugar donde hoy se encuentra esta capilla. Ya en el plano que dibujo Bernardo de Portugal a la sazón alcaide de la Real Aduana de Zacatecas en el año de 1799 y hecho por J. S. de la Rea.- publicado en 1801, en las Ordenanzas de la División de la Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas; aparece con el número 24 y dice “Capilla de la Concepción”.  En otro plano, publicado en 1832, por Francisco García Salinas, se aprecia la Capilla de La Concepción, frente a una plazuela en la que se encontraba una antigua plaza de toros, junto a la Alameda.
Otra referencia escrita sobre esta capilla, es la del  presbítero Juan José Espinosa residente en Zacatecas que manifestó el 9 de noviembre de 1825 lo siguiente: “en Guadalajara hice la carrera literaria desde gramática y  filosofía hasta concluir los mayores en la Universidad, donde recibí los grados menores en artes y jurisprudencia canónica y civil, terminando con la practica en los estudios.” Entre otras cosas menciona que en el Colegio de San Luis Gonzaga enseñó artes a la juventud. Y continua diciendo, “entre los objetos que ocupan mi atención, singularmente lo es la bellísima y portentosa imagen que se venera con el título de Nuestra Señora de la Soledad del Chepinque. Esta sagrada Imagen de María esta arrimada en un lugar inferior de la Capilla de la Concepción, porque su propio Santuario, después de mal formado en sus principios, el tiempo lo constituyo en una próxima amenazante ruina. Poco más de dos años me estreche con el Señor Cura Don Joaquín María del Valle para que me permitiese emplear mis influjos en el reparo del Templo, anuente a mis deseos: al mayordomo Bonifacio Ramírez natural del Chepinque y a mí, nos concedió su  licencia para reedificárselo a la Santísima Virgen con las limosnas que tenía en su poder y las que en la ciudad e inmediatos alrededores se colectaren”.
Esta Capilla de la Concepción se encontraba en el barrio del Chepinque, y se llamaba “barrio de indios de San Diego Tonalá Chepinque”, y como vemos en el documento anterior, estaba dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, y sobre la Capilla de la Concepción no tenemos más referencias o inventarios, que nos permitan ver que otras imágenes tenia, aparte de la titular, espero algún día tener más información sobre esta capilla, o lo que queda de ella. Este barrio estaba dividido por unas casas que fueron demolidas por los año de 1940, para abrir la calle de Fernando Villalpando hacia la Alameda.
La Capilla de la Concepción no fue demolida, como muchas otras en la ciudad, pero con motivo de las Leyes de Reforma, fue abandonada y comenzó su ruina. Solo sabemos por unas fotografías del año de 1880 y 1900 que todavía tenía su torre. Y la antigua plaza aun se observa en una de las fotografías, frente a la capilla, y en la otra, algunas casas construidas en lo que fue parte de la antigua plaza de toros.

Durante el Virreinato fueron construidos numerosos templos para la práctica religiosa en la Ciudad de Zacatecas, administrados por el clero secular y regular.
Entre estos inmuebles se encuentran las capillas, caracterizadas por ser de pequeñas dimensiones, que no obstante su limitado espacio, fueron significativas para la vida piadosa local, ya que en ellas se veneraban importantes devociones, además de ser sedes de cofradías y otras hermandades. Durante los siglos XVII y XVIII proliferó la edificación de estos espacios de culto y es en este periodo cuando se construyó la Capilla de la Concepción.
No se tienen datos precisos de la construcción de esta capilla, que se encuentra en ruinas entre el callejón del Estudiante y la Alameda Trinidad García de la Cadena.
Solo se conservan la portada, el cubo de la torre y el arco de lo que fue el coro.
De las pocas referencias  que existen sobre esta capilla una es la que cita el Conde de Santiago de la Laguna en su libro de 1732 titulado “Descripción breve de la Muy Noble y Leal Ciudad de Zacatecas”, Otra se encuentra en el plano realizado en 1729 y publicado en 1732 por Joaquín de Sotomayor, en el que se puede apreciar el dibujo de una capilla que ostenta el nombre de “San Diego” en el lugar donde hoy se encuentran estas ruinas. Ya en el plano que dibujo Bernardo de Portugal a la sazón alcaide de la Real Aduana de Zacatecas en el año de 1799 y hecho por J. S. de la Rea.- publicado en 1801, en las Ordenanzas de la División de la Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas; aparece con el número 24 y dice “Capilla de la Concepción”.  En otro plano, publicado en 1832, por Francisco García Salinas, se aprecia la Capilla de La Concepción, frente a una plazuela en la que se encontraba una antigua plaza de toros, junto a la Alameda.
La Capilla de la Concepción no fue demolida, como muchas otras en la ciudad, pero con motivo de las Leyes de Reforma, fue abandonada y comenzó su ruina. Solo sabemos por unas fotografías del año de 1880 y 1900 que todavía tenía su torre. Y la antigua plaza aun se observa en una de las fotografías, frente a la capilla, y en la otra, algunas casas construidas en lo que fue parte de la antigua plaza de toros.





Panorámica de Zacatecas y detalle de la Almada y en el núm. 47 vemos la torre de la capilla de la Concepción. Colección Sescosse.


Torre y capilla de la Concepción en la Alameda.




Otra panorámica de Zacatecas de la Colección Sescosse.



La capilla de la Concepción en la Alameda de Zacatecas.




Ruinas de la Capilla de la Concepción en la Alameda. Fotos Bernardo del Hoyo Calzada.



La portada de la Unión Ganadera Regional de Zacatecas.












Casa del General y Gobernador Jesús Arechiga.




Detalle de la panorámica de Zacatecas. de una de las fotos de la colección de Sescosse.







La Casa de Arechiga. Fotos de José David Soto Calzada. Colección Bernardo del Hoyo Calzada.



Casa de Arechiga y la Alameda de Zacatecas. Colección Sescosse.



Detalle de la panorámica de José David Soto Calzada, de la Casa del General Jesús Arechiga pocos años antes de ser demolida y en su lugar se construyó una escalinata.



Al fondo se aprecia la casa de Arechiga.  

El Coliseo de la Alameda.
                                                                                                             
Las noticias más antiguas que se tienen de un coliseo o teatro en la ciudad de Zacatecas es  por el año de 1792, donde se dice en un documento, entre otras cosas  lo siguiente:
“M. Y. S. Fray José Saavedra, Prior del convento hospital de Señor San Juan Bautista de esta ciudad, del Sagrado Orden de Nuestro Padre San Juan de Dios, en la más bastante forma de derecho, parezco ante V. S. y digo: que en virtud en vista de la gracia que S. M. tiene concedida a este dicho hospital, de que en su corral, y no en otra parte, se hagan las maromas, comedias y juegos de barras, para subvenir a las necesidades, y regalo de los enfermos, con el producto de los asientos, para las dichas diversiones; y no teniendo en el día corral más a propósito, para que se efectúen las maromas de una compañía que aquí reside, sino el de él convento viejo nuestro, que en el día se halla adjudicado por orden superior a esta noble ciudad, se sirve conceder su licencia, para que continúen las referidas diversiones, como en corral nuestro, en atención á la que in voce me tenía concedida el Sr. Intendente de esta provincia. Por tanto. A. V. S. suplico, mande proveer como llevo pedido: juro en forma. Fr. José Saavedra”.
Ya para el año de 1842 encontramos un coliseo frente a la Capilla de Chepinque, en la Alameda de Zacatecas, y a mediados del siglo XIX se construye el Teatro Fernando Calderón  en el lugar que ahora conocemos. Se le puso este nombre en homenaje al Poeta Dramaturgo don Fernando Calderón y Beltrán Bravo de Acuña, ultimo Conde de Santa Rosa, heredero y descendiente de la noble y generosa estirpe de los conquistadores de esta Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, de don Baltazar Temiño de Bañuelos, que construyó la Capilla de la Epifanía en la Parroquia de Zacatecas, hoy Catedral allá por el año de 1575, y que fundó un patronato llamado de los Bañuelos, que incluía casas en la ciudad y el ojo de agua y acueducto de la Cebada, atrás de la Bufa,  y que nuestro personaje, también fue su ultimo poseedor, así como el de ser Patrono de la Obra Pía de la Quemada, por parte de los Beltranes, y que siendo patrono compró una de las haciendas de la Obra Pía de la Quemada, la de Buenavista. Y en 1845 lo sorprendió la muerte en Ojocaliente, Zac.



Plaza de Toros de la Alameda.







Plano de la Ciudad de Zacatecas en 1834 publicado por Ignacio Cumplido en el “Museo Mexicano”, tomo IV. 


Plano de Cumplido publicado en internet.


Capilla de Nuestra Señora de la Salud.

Conocida como “Capilla de las siervas de María”. El historiador  Salvador Vidal en su folleto “Estudio Histórico de la Ciudad de Zacatecas” nos dice: “que las Siervas de María, establecidas en el año de 1904, a iniciativa de las Señoras Mariana García de Gómez, nieta del preclaro Gobernante D. Francisco García Salinas, y Rosa Escobedo de Viadero, compraron en la Alameda una finca que perteneció en otro tiempo al Sr. Ing. Joaquín Ramos y allí levantaron el templo que actualmente existe, todo adecuado a esta institución religiosa.
 El viernes 23 de octubre de 1908, bendijo este templo el Sr. Obispo de la Diócesis, Fr. Guadalupe de Jesús Alba y Franco. Se entonó un solemne Te Deum y al día siguiente se abrieron las puertas al culto público. El decorado es de estilo Renacimiento y fue dirigido por el Señor Eustacio Flores, y la parte arquitectónica de gusto Bizantino, la ejecutó el maestro de obras, Señor Dámaso Muñetón.   Para capellán de esta casa de oración fue designado el Señor Presbítero Vicente G. Jasso. Desde el año de 1914, a la fecha se encuentra cerrada esta capilla”. 
En otro documento de 10 de diciembre de 1908 se comunicó al Jefe Político lo siguiente: “Participo a usted que recientemente se ha abierto al culto público en el número 47 de la Alameda en esta ciudad una Capilla que lleva por nombre Nuestra Señora de la Salud, dicha capilla es de mi propiedad particular y quiero que se conserve este carácter aunque este abierto al culto público lo que tengo el honor de decir a Usted en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 7 de la ley de 14 de diciembre de 1874.
Protesto a Usted las seguridades de i más distinguida consideración. Firma Piedad Polido (Pulido).




Interior de la Capilla de Nuestra Señora de la Salud en la Alameda. Fotografía: Bernardo del Hoyo Calzada.


La Doctora Alicia Bazarte Martínez le ha dado en llamarla “La Capilla Sixtina de Zacatecas”, por la gran cantidad de pinturas basadas en la Letanía Lauretana de la Santísima Virgen.  


Jardín Morelos.

Jardín Morelos.- “La plaza en donde hoy se encuentra el Jardín Morelos cerca de la Alameda, se llamaba en el año de 1865, “Plaza de las Tunas”, porque se destinaba, en efecto, para la venta de ellas. Muchas veces se improvisaba en este mismo lugar, la Plaza de Toros, cuando los zacatecanos deseaban disfrutar de este espectáculo.
El 27 de julio de este año, el Subprefecto Político Interino, de esta Capital, señor José María Miranda, propuso al Prefecto Superior, se construyera este jardín, sometiendo para su aprobación el presupuesto que formó el Alarife, D. Cornelio Campos y que ascendía a ocho mil, ciento cincuenta y nueve pesos. Aprobado el gasto, el día siguiente se procedió a su construcción.” (Esta información la publica el Prof. Salvador Vidal en su Estudio Histórico de la Ciudad de Zacatecas).  
El Jardín Morelos ahora recibe el nombre de Jardín de la Madre, por el monumento que tiene en su centro. Anteriormente tenía un monumento que vemos en alguna fotografía, y es el pedestal de una cruz atrial, que en una noche un camión de volteo lo traslado según algunos a su lugar original, Fresnillo, actualmente se encuentra en el atrio de la Capilla de Santa Ana, y dice la leyenda que se construyó para conmemorar la primera misa de ese Real de Minas del Fresnillo. En fotografías podemos observar que se modificó este jardín Morelos



Jardín Morelos en 1896. Colección Sescosse.



Jardín Morelos, nevada de 1896. Colección Sescosse.



Jardín Morelos. Colección Sescosse.



Jardín Morelos, fotografía coloreada por mi tío José David Soto Calzada. Colección Bernardo del Hoyo Calzada.



El Jardín Morelos y la Alameda, se aprecia cunado todavía no abrían la calle de Fernando Villalpando. Bajada del Internet.  



Pintura de la Ciudad de Zacatecas por Cleofás Almanza, y se aprecia el Jardín Morelos.



Jardín Morelos y la Alameda en 1905. Colección Sescosse. 


Jardín Morelos en 1907. Colección Sescosse.




Jardín Morelos, colección Sescosse.



Mirador de la Alameda de Zacatecas, con la fuente del Pececito. En 1918, Al fondo el Jardín Morelos.




La columna de los Ángeles en el Jardín Morelos y al fondo el Monumento a la Bandera en la Alameda. Esta columna o basamento de una Cruz Atrial ahora está en la Capilla de Santa Ana del Fresnillo, Zac.



El Señor Emanuel Montoya y su esposa Gela del Hoyo Cabrera retratados en la columna de los Ángeles en el Jardín Morelos. Colección familia Montoya del Hoyo.



Balaustrada del Jardín Morelos antes de su reacomodo para abrir la Av. Fernando Villalpando. Colección Familia Moto del Hoyo.




En esta foto se parecía como se recorrió la balaustrada del jardín Morelos para dar paso a la Av. Fernando Villalpando por el año de 1950.



La Alameda en la Revolución.



El pueblo aprovechando una hora de agua en la Alameda. 6-7-1913. Fotógrafo Robles.



Fotografía de Scott. Publicada en el Mundo Ilustrado, en 1884. La Alameda de Zacatecas.



La Alameda de Zacatecas publicada en el libro “El Florecimiento de México”, año de 1906. 



Otra fotografía publicada de la Alameda.


Fotografía estereoscópica de la Alameda. Colección Bernardo del Hoyo Calzada.


Fotografía tomada en la Alameda de Zacatecas, sin fecha. Fiesta de empleados particulares.
Al fondo de la Alameda, y se apreciar la casa del General Jesús Arechiga, que fuera Gobernador de Zacatecas, y por la efigie de Miguel Hidalgo, debió de haber sido en 15 de Septiembre probablemente de 1920 o antes.
Se aprecia en bancas a los músicos con sus partituras demasiado grandes. Y la tribuna de madera del orador, y por supuesto las altas personalidades de la época.



Fotografías de la Alameda colección Bernardo del Hoyo Calzada.




Fotografías de la Alameda de la colección Sescosse.


Derrumbe de casa para abrir la calle Fernando Villalpando.




Fotografías colección Sescosse.
Nota: en este lugar estaba la casa habitación de mi tío José David Soto Calzada. Que fue demolida en tiempos de Leobardo Reinoso para abrir la calle Fernando Villalpando.  Y se le dio otra casa en el centro de la Alameda frente al Kiosco.





Plano de la ciudad  y detalle de la Alameda sin fecha. Pero debe de ser de los años 60s.







Plano de la ciudad de Zacatecas y detalle de la Alameda del Director de Obras Publicas Ing. Moctezuma Meza. Enero de 1969.


Los  Kioscos de la Alameda.

Kiosco.- “Porfirio Díaz”, en la Alameda.- Este kiosco se comenzó a construir durante la época del señor Gobernador Jenaro G. García y se inauguró con el nombre que lleva, el 21 de junio de 1905, siendo Gobernador, el señor Lic. Eduardo G. Pankhurst. Su costo fue de $5,100.00, y era Jefe Político de esta Capital, el señor Ingeniero Luis G. Córdova. (Esta Información es del Prof. Salvador Vidal).



Fotografía del antiguo Kiosco de la Alameda llamado “Porfirio Díaz”.



El Nuevo kiosco de la Alameda



Panorámica de la Alameda. Al fondo la Bufa.




Fotografías de la Alameda y del Kiosco.




La Alameda de Zacatecas cuando aún no construían la escalinata al IMSS. Colección Sescosse. 



El actual Kiosco de la Alameda en una de las nevadas de los últimos años.



Las fuentes de la Alameda.

Fuentes de la Alameda.-En el año de 1835, bajo la corta administración del Comandante Militar General D. Joaquín Ramírez y Sesma, puesto por Santa Ana, se inauguraron dos fuentes en la Alameda.
Entonces un poeta festivo zacatecano, apellidado Careaga, notable por su facilidad para la versificación, improvisó las siguientes cuartetas:
Un como Conquistador,
Un militar sin tal arte,
Un hijo de cualquier parte un como Gobernador.
Estas pilas mandó hacer
Para perpetua memoria,
De una que llaman victoria
Y nadie pudo entender.
Estos últimos versos aluden a la derrota de las tropas de Tata Pachito, cerca de Guadalupe, por el General Santa Ana.
 En el año de 1906, el día 5 de febrero se inauguró la que está cerca del Jardín Morelos y el día 5 de mayo de este mismo año, la otra, habiendo substituido a las antiguas. Era Gobernador del Estado, el señor Jenaro G. García, y Jefe Político, el Lic. Guilibaldo Llamas.” (Esta información es del Prof. Salvador Vidal).







Fotografía de una de las fuentes de la Alameda de la colección Sescosse. Al fondo la balaustrada del Jardín Morelos, hoy de la Madre.


José David Soto Calzada, vecino de la Alameda retratado en una de las Fuentes.


Una de las fuentes de la Alameda.




Fotografía de la fuente de la Alameda en invierno, se aprecian las estalactitas de hielo en la fuente. “Una de las fuentes de la Alameda Zacatecas, en un día frígido”.



Fuente de la Alameda, fotografía publicada en el Libro “Banamex en Zacatecas”, Monografía Conmemorativa Banamex N° 15. 1981.


Monumento a Juárez en la Alameda.



Monumento a la Bandera.




Fotografía cuando estaban construyendo el monumento a la Bandera entre el Jardín Morelos y la Alameda. Foto bajada de Internet. En Temas Zacatecanos.


Postal a color del Monumento a la Bandera en la Alameda de Zacatecas.



El Monumento a la Bandera en la Alameda de Zacatecas.






Monumento a la Bandera en la Alameda de Zacatecas. Foto de internet en Temas Zacatecanos.


La nueva Fuente de la Alameda.




Fuente de la Alameda y Monumento a don Francisco García Salinas, foto publicada en el Libro “Banamex en Zacatecas”, Monografía Conmemorativa Banamex N° 15. 1981.



El drenaje o embovedado de la Alameda durante una reconstrucción del ducto o cloaca. Fotografías de Bernardo del Hoyo Calzada. 





La antigua bóveda que se hizo en tiempos de García Salinas para hacer en forma la Alameda. Fotografía de Bernardo del Hoyo Calzada.



Monumento y plaza a don Francisco García Salinas, en la actualidad.


El historiador Prof. Salvador Vidal nos dice de la Alameda lo siguiente: “La Alameda Benito Juárez, antes Trinidad García de la Cadena, data desde el año de 1813. En este tiempo se comenzó a preparar el terreno por el lado Poniente, como la tercera parte de la longitud que hoy tiene, para el plantío de árboles. Era Gobernador del Estado, nuestro ilustre y progresista Tata Pachito.
A fines de 1835, siendo Gobernador, D. Santiago R. Villegas, se plantaron los primeros árboles, se construyó la barda que la circunda y se hicieron costosos rebajes.
 El I. Ayuntamiento de esta ciudad, por medio del Prefecto Político, D. Francisco Gómez, compró en el año de 1842 a los P. P. del convento de la Merced, unas fincas arruinadas que existían al lado Oriente de la Alameda, Benito Juárez, desde el 21 de marzo de 1926, fecha en que se inauguró el monumento de este héroe a la entrada de la misma, siendo Presidente Municipal, el señor Enrique Enciso.”
 Y esto es comprensible porque existen fotografías de ese monumento a don Benito Juárez, pero el vulgo le dio por llamarle Trinidad García de la Cadena, aunque estuvo un pedestal para el monumento de la Bandera, como se puede apreciar también en fotos, finalizó con un monumento a don Francisco García Salinas que existe hasta la fecha.
Cierto que don Francisco García Salinas le dio más vida a este Paseo, que en vez de llevar su nombre le dieron el de Alameda J. Trinidad García de la Cadena.



























Colección: Alejandro Félix Cherit.

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